Washington
Ya ha ocurrido que uncandidato obtenga victorias aplastantes en varios estados importantes, mientrasque su oponente ganó por escasa diferencia en muchos estados menores, lossuficientes como para adjudicarse la mayoría en el colegio electoral.
Sin embargo, y aunque estasituación no se daba hace más de un siglo, cabe preguntarse si no será ésta laoportunidad histórica para dejar atrás algo simbólico y darle mayor jerarquía ala participación directa de la gente en la elección de sus autoridades.
Cuando los votantesestadounidenses van a las urnas para elegir a un presidente, muchos creen queestán participando en una elección presidencial directa. Técnicamente esto noes así por la presencia del colegio electoral, una reliquia constitucional delsiglo XIII.
Colegio electoral es elnombre con que se designa a un grupo de «electores» que son nombrados poractivistas políticos y miembros de los partidos, dentro de los estados.
Legitimidad
El día de la elección, esoselectores, leales a uno u otro candidato, son seleccionados por medio de unaelección popular. En diciembre, después del voto presidencial, los electores sereúnen en las capitales de sus respectivos estados y depositan sus sufragiospara presidente y vicepresidente. Para ser elegido presidente, un candidatodebe reunir 270 votos electorales.
En la historia reciente, loselectores nunca han emitido sus sufragios en contra del ganador del votopopular. Para todos los fines prácticos, el voto del colegio electoral, que porrazones técnicas gravado a favor de quien gane la elección popular, acentúa lamayoría aparente obtenida por el candidato vencedor y le infunde legitimidad ala elección popular. Sin embargo, aún existe la posibilidad de que, en unacontienda cerrada o multipartidista, el colegio electoral no emita 270 votos afavor de ninguno de los candidatos, en ese caso, la Cámara de Representantestendrá que seleccionar al próximo presidente.
El sistema del colegioelectoral fue consagrado en el artículo II Sección I de la Constitución de losEstados Unidos. Pese a que ha sido tema de ciertas controversias en los últimosaños, también se le considera como una fuerza estabilizadora en el sistemaelectoral.
Pocos pueblos como elnorteamericano -cuyo pragmatismo está fuera de dudas-saben aprovecharsituaciones críticas y conflictivas para mejorar.


Dejá tu comentario