El puerto de Mar del Plata permaneció inactivo durante más de 50 días por un reclamo de aumento salarial por parte de los trabajadores pesqueros.
Buenos Aires - Debió mediar Néstor Kirchner -forzado en cierta manera por las acrobacias de la política-en el conflicto que desde hace 50 días mantenía paralizado el puerto de Mar del Plata. El miércoles, avanzada la noche, los llamados desde Nueva York al despacho de Alberto Fernández en Buenos Aires se multiplicaban en un ir y venir de acuerdos y desacuerdos. Finalmente, con las primeras luces de ayer, la orden presidencial devolvía lentamente la fisonomía habitual a la terminal.
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La resolución del conflicto estuvo enmarcada en gran parte en la necesidad de truncar el discurso de Chiche Duhalde, que instaló el tema en el acto que realizó el miércoles en Mar del Plata frente a integrantes del movimiento Trabajadoras de la Pesca.
«Basta, el arreglo del conflicto tiene que estar mañana en la tapa de los diarios», habría arremetido Kirchner desde la suite del hotel Four Seasons, antes de dirigirse a la sede de las Naciones Unidas para pronunciar el discurso donde ubicó al FMI en el centro de las críticas.
A esa altura, el Presidente ya había recibido noticias sobre el posicionamiento de la candidata a senadora por el PJ bonaerense en el conflicto que mantuvo paralizada la producción del puerto, una inclusión de campaña dirigida a castigar a su rival, Cristina Fernández, con el argumento de ubicarse del lado de los productores locales frente a la esposa del Presidente, más vinculada a las empresas pesqueras extranjeras.
• Comparación
Esa alusión de Chiche en Mar del Plata surge como rebote de una investigación que en el pasado abordó el ARI de Elisa Carrió en relación con la empresa Conarpesa y la presunta participación societaria de Kirchner en la compañía.
La huelga del sector pesquero estuvo motorizada por los sindicatos SOMU, Siconara, Capitanes de la Pesca y Patrones de Pesca, bajo la demanda de una dolarización de los salarios, de la mano de una resolución firmada por el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, en relación con el aumento de las ventas en tierra. Para los empresarios, esa demanda los ubicaríaal borde de la quiebra inmediata, porque representaría un incremento salarial de 30%. Por eso, Kirchner ordenó elaborar una nueva resolución, la N° 720, en reemplazo de la polémica 254 suspendida ahora por 120 días. La directiva del Presidente incluyó, además, aumento de 20% para los trabajadores desde que se inició el conflicto.
Percibirán por cada kilo de pescado 20 centavos netos de dólar de exportación -restadas las retenciones-, es decir 52 centavos de peso por kilo.
Kirchner le transmitió vía telefónica la buena-nueva al propio intendente Daniel Katz: «El conflicto se resuelve en cuestión de horas, es la orden que le acabo de dar a mis ministros».
Horas después, todos los protagonistas del conflicto (gremios, representantes de las cámaras marplatenses de la Industria Pesquera Argentina y de Armadores de Buques Pesqueros) recibían de mano del jefe de Gabinete, Alberto Fernández, la nueva resolución que «entraba de vigencia de inmediato, les guste o no les guste».
La opinión del fiscal Virgilio Martínez de Sucre, conocida ayer al mediodía, complica aun más la situación de Colazo, pero no tiene carácter vinculante.
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