17 de diciembre 2001 - 00:00

No hay posibilidades para la dolarización

Creo que los que proponen la dolarización harían un gran favor al país si juntamente con la propuesta de rescatar el circulante nos dijeran cuáles son las medidas adicionales que hace falta instrumentar para hacer la dolarización viable. Ciertamente la instrumentación de la dolarización va mucho más allá de rescatar el circulante con las reservas. Queda el problema del nivel del tipo real de cambio (TRC) y el de los 70 mil millones de dólares en depósitos que querrían ser canjeados por dólares billete que no hay.

Hace más de una década que he defendido fervientemente la convertibilidad y su profundización con la dolarización. Sin embargo, creo que el país ha cambiado drásticamente en los últimos meses de manera tal que ni la convertibilidad ni la dolarización son políticas factibles de ser fácilmente implementadas sin pagar otros costos adicionales.

Destrucción

Los errores de política económica de los últimos meses han destruido toda posibilidad de una dolarización indolora y por culpa de ello, el tipo real de cambio actual no será viable por muchos años. Por lo tanto, para subir el TRC devaluamos, flotamos o aceptamos una profunda deflación.

Los que recomiendan dolarización deben decir qué harán con la inflexibilidad salarial en un momento en que la entrada de capitales de los '90 se convirtió en una salida de capitales similar a las de los '80. En los años '80, el TRC era $ 3,80 de hoy. Durante los '90 se sostuvo el $ 1: u$s 1 gracias a una entrada de capitales de 5% del PBI anual. Ahora ya no hay más entrada de capitales que lo sostenga. Por eso, el corralito a los depósitos y casi 20% de desempleo en diciembre 2001.

Obviamente que en el largo plazo cualquier tipo nominal de cambio es de equilibrio. El problema son los costos de la transición. Creo que la Alianza destruyó la economía y la credibilidad en las instituciones financieras y ello generó condiciones donde el nuevo TRC de equilibrio podría estar más cerca del que rigió en la década del '80 que de 1:1. Sostener el 1:1 frente a salidas de capitales similares a las de los años '80 requeriría aceptar un proceso de deflación para que los salarios y precios en dólares bajen drásticamente. Además, debe resolverse qué hacer con los depósitos del corralito: o se liberan y posiblemente quiebren los bancos o se los inmoviliza de una manera más eficiente y justa que la actual. En caso de inmovilizarse los depósitos, debe distinguirse claramente entre inversiones y medios de pago. La improvisación actual ha roto la cadena de pagos al poner en la misma bolsa instrumentos de pago con instrumentos de crédito.

Claridad

Queda un problema adicional: ahora que se abre la oportunidad del fas track en EE.UU, ¿no sería el momento de aceptar un TRC más alto que haga factible la reducción de aranceles requerida para nuestra incorporación al NAFTA?

Creo que los que proponen la dolarización deben, además, enunciar claramente cuáles son las medidas necesarias adicionales al rescate del circulante con los pocos dólares que quedan. A lo mejor esas medidas son viables, pero creo que la población y la profesión merecemos escucharlas para poder evaluar la propuesta íntegramente.

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