2 de agosto 2001 - 00:00

Pronostican fin del crecimiento de la población mundial para 2070

Pronostican fin del crecimiento de la población mundial para 2070
Viena (EFE) - La población mundial, que en el siglo XX tuvo un crecimiento explosivo, registrará un apreciable retroceso numérico a finales de la recién iniciada centuria, tras alcanzar su cenit en el año 2075, para cuando se prevé que 9.000 millones de seres humanos habiten nuestro planeta.

Así lo anunció ayer el Instituto Internacional de Sistemas de Análisis Aplicados (IIASA) de Laxenburg, al sur de Viena, con motivo de la presentación de un exhaustivo estudio sobre el desarrollo de la población mundial, que será publicado en su edición de hoy por la prestigiosa revista científica «Nature».

Los pronósticos más probables elaborados por el IIASA, conforme a 2.000 simulaciones en 13 regiones del planeta, señalan que en unos 70 años la Tierra llegará a albergar a 9 mil millones de personas, pero que al finalizar el siglo su cifra se habrá reducido a 8.400 millones.

La extensión del retroceso de los índices de natalidad, que actualmente afectan al mundo occidental, pero que se ampliará a otras regiones, y los efectos devastadores del sida, especialmente en Africa, son las dos causas a las que el instituto austriaco atribuye la anunciada disminución de la población.

Sin embargo, subraya que, hasta iniciarse el descenso de la curva, continuará habiendo un desequilibrio de la presión demográfica, ya que, mientras en Occidente el crecimiento es ya negativo en muchos países, en el Tercer Mundo seguirá siendo explosivo y dará lugar a graves problemas migratorios.

El estudio destaca también, como efecto secundario del retroceso de los nacimientos, un claro envejecimiento de la población, especialmente en Europa occidental, donde actualmente 20 por ciento de la población supera los 60 años, mientras a finales de este siglo alcanzará ya 45 por ciento.

• Octogenarios

Más drásticas son las cifras calculadas para los mayores de 80 años, que actualmente suponen 3 por ciento de la población europea occidental y a finales del siglo XXI superarán 20 por ciento, señaló en rueda de prensa Wolfgang Lutz, director del estudio.

Los expertos del IIASA auguran que
el mayor retroceso de la población se registrará en la región de la extinta Unión Soviética y en los países del antiguo bloque del Este, donde pasará de 236 y 141 millones, respectivamente, a 121 y 74 millones en el año 2100.

Menos dramática será la pérdida de población en Europa Occidental, que pasará de los 456 millones de ciudadanos en 2000 a 392 millones en 2100.

Por el contrario, en otras regiones el crecimiento de la población seguirá siendo explosivo, como en el norte de Africa que pasará en 100 años de 173 a 333 millones, en el Africa subsahariana (de 611 a 1.500 millones) y en el Cercano Oriente (de 172 a 413 millones).

El IIASA calcula que los 515 millones de ciudadanos que pueblan actualmente Latinoamérica serán 708 en el año 2025, 840 en 2050, 904 en 2075 y 933 en 2100, con lo que su crecimiento, tras aumentar considerablemente en la primera mitad del siglo, se verá claramente ralentizado a su término.


Para el caso especial de China, que cuenta ya con 1.400 millones de habitantes, el IIASA pronostica que su cenit llegará antes, en el año 2025 con 1.600 millones de habitantes, y que 25 años después ya habrá retrocedido de nuevo a las cifras actuales.

• Envejecimiento

Tendencias similares observan los expertos demográficos para las regiones del Asia-Pacífico, los países del Pacífico pertenecientes a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y para la India, donde a mediados de siglo se alcanzará el máximo de población, que retrocederá de nuevo cuantitativamente según se acerque el año 2100.

En cuanto al envejecimiento de la población, el instituto de Laxenburg destaca que afecta prácticamente a todas las regiones del planeta y que el número de mayores de 60 años pasará a nivel mundial del actual 10 por ciento a 34 por ciento en 2100, aunque con una incidencia espectacular en el Este de Europa, donde aumentará en ese tiempo de 18 a 42 por ciento.