La explosión de una bomba en el interior de un taxi-colectivo que dejó un muerto y por lo menos nueve heridos, sacudió ayer a Israel mientras el primer ministro electo,Ariel Sharon, se acercaba más a completar un gobierno de coalición.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
La policía informó que la explosión tuvo lugar dentro del vehículo, segundos después de que uno de sus agentes abriera la puerta para revisar las tarjetas de identidad de los ocupantes. El agente había establecido un control en un cruce de esa ruta a pedido de una patrulla camuflada que seguía al taxi-colectivo desde Tel Aviv -a unos 100 kilómetros del lugar de los hechosy que vigilaba al individuo que al parecer hizo detonar el artefacto por medio de un teléfono celular.
El terrorista, que perdió las dos piernas como consecuencia de la explosión, está sospechado de haber colocado otro artefacto en un puesto de comida rápida en Tel Aviv, desactivado el miércoles por la policía. Mientras, la policía debió desmentir versiones anteriores que aseguraban que la bomba había explotado en una segunda camioneta, al chocar por detrás al taxi-colectivo, o que el terrorista había muerto como consecuencia de la explosión.
En el atentado perdió la vida una persona cuya identidad no fue facilitada antes del cierre de esta edición, pero se especula que podría ser el policía o uno de los ocupantes del vehículo.
Otro de los heridos, natural de la ciudad cisjordana de Jenín, es investigado por los servicios de seguridad, aunque el jefe de la policía, Shlomo Aharonishky, informó que todos los indicios apuntan a que el terrorista actuó solo.
Una organización palestina desconocida, que se identificó como «Brigadas del Retorno», se responsabilizó del atentado mediante un comunicado que envió a la televisión qatarí «Al Yasira». Sin embargo, Israel responsabilizó del hecho a la Autoridad Palestina (AP) y a su presidente, Yasser Arafat. «Nuestra presunción es que el atentado es obra de las organizaciones palestinas Yihad Islámica o Hamas», afirmó el viceministro saliente de Defensa, Efraim Sné, quien agregó que, de cualquier forma, consideraba responsable a la AP.
«Mientras los activistas de Yihad y Hamas sigan sueltos en los territorios de Cisjordania y Gaza, la responsabilidad es de aquellos que les concedieron la libertad», manifestó Sné, quien aspira a ser ministro de Defensa en el próximo gobierno de Israel.
En tanto, según informó la radio estatal israelí, los ministros del nuevo gobierno de unidad serán elegidos hoy por el Comité Central Laborista y de acuerdo a lo que precisó la emisora, el líder laborista y ex premier Shimon Peres tiene casi asegurado el Ministerio de Exterior. De la lista para ocupar los ocho ministerios destinados al partido laborista, Peres figura sólo en esa cartera, mientras para la cartera de Defensa, por ejemplo, hay tres nombres en lista de espera.