30 de julio 2001 - 00:00

Ya hay control policial por amenaza de cortes (habría poca adhesión)

Más de 4.000 efectivos de Gendarmería y las policías Federal y Bonaerense vigilan ya las principales rutas ante la amenaza, mañana, de piquetes en todo el país. Desde el gobierno se puso especial énfasis en algunos puntos de la Capital Federal, el Gran Buenos Aires y las provincias de Chaco, Santa Fe, Neuquén (se concentrarán activistas en la Ruta Nacional 22) y Salta. De todas maneras, durante el fin de semana la convocatoria comenzó a perder fuerza. Hoy los piqueteros confirmarían que no cortarán ningún acceso a la Capital ni a las principales ciudades del interior. Habrá más reuniones dentro del gobierno para medir el eventual impacto de la medida.

Ya hay control policial por amenaza de cortes (habría poca adhesión)
Cuatro mil efectivos, entre bonaerenses, federales y gendarmes, estarán abocados al operativo diseñado para garantizar el tránsito en la jornada de piquetes anunciada para mañana.

Fuentes de las tres fuerzas notificaron a este diario la cantidad de uniformados que destinarán a la prevención.

Pero la cifra última dependerá de la proyección de cortes que estime cada fuerza. Hoy será un día clave.

De hecho ayer los propios piqueteros quitaron relevancia a la medida. Juan Carlos Alderete de la CCC dijo que no se bloquearán los accesos a las ciudades "para no perjudicar la sociedad".

El límite entre Capital y Gran Buenos Aires es, sin duda, la zona más caliente y allí se montará un esquema fortalecido para permitir la libre circulación.

Sobre todo se busca impedir el bloqueo de los puentes que unen Capital y conurbano: 700 bonaerenses, entre 600 y 800 federales y 1.000 gendarmes harán el trabajo.

En rigor, es la continuidad potenciada de los puestos móviles de control que hace viente días, la Federal y la Bonaerense armaron en el anillo metropolitano.

«La prevención es útil y da resultado, pero muchas veces los piquetes se arman rápidamente y no se pueden evitar», dijo
Enrique Mathov, secretario de Seguridad Interior. Por eso, ante hechos consumados, el éxito dependerá de los jueces. «Confiamos en que actuarán con celeridad y determinación», evaluó el secretario ante este diario.

El fin de semana, Mathow dialogó con funcionarios provinciales y junto a
Ramón Mestre, ministro del Interior, diseñó con Rubén Santos de la Federal el mecanismo a usar en Capital.

En el resto del país, los efectivos de Gendarmería, Prefectura y Policía Federal estarán en
«alerta» para actuar en caso que lo solicite la Justicia o el poder político.

En rigor,
cada gobernador definirá cómo actúa ante los cortes de rutas. La Nación hará un monitoreo de lo que ocurra y, eventualmente, brindará colaboración.

Surge una pregunta: ¿pueden técnicamente las provincias controlar los piquetes? Mathov dijo que sí. Para un vocero depende de la voluntad política de cada gobernador.

Las del viernes no fueron citas casuales: Jujuy, Catamarca, Tucumán, Chaco, Misiones, Salta y Santa Fe se consideran provincias sensibles en «actividad piquetera».

Por otro lado, la misma calificación reciben -según un «paper» oficial que llegó a manos de fuerzas federales-Buenos Aires, Capital, Río Negro y Neuquén.

Cada provincia definirá la cantidad de efectivos. Gendarmería aportará 2.500 y Policía Federal, 300 efectivos de élite, más 500 de seguridad.