16 de diciembre 2022 - 00:00

Reino Unido: la inflación y el ajuste de Sunak causan el primer paro de enfermeros de la historia

Denuncian que muchos profesionales se saltean comidas y que los malos sueldos dejan miles de vacantes sin cubrir. Amplio apoyo social a la protesta.

VISIBILIDAD. Enfermeros y enfermeras del Servicio Nacional de Salud (NHS) reclamaron ruidosamente por sus salarios en Londres y otras ciudades británicas.
VISIBILIDAD. Enfermeros y enfermeras del Servicio Nacional de Salud (NHS) reclamaron ruidosamente por sus salarios en Londres y otras ciudades británicas.

Londres - Las enfermeras británicas iniciaron ayer una huelga sin precedentes como “último recurso” para obtener mejoras salariales frente a la acuciante crisis inflacionaria, que provoca un creciente descontento social en el Reino Unido.

Hasta 100.000 miembros del sindicato Royal College of Nursing (RCN) de Inglaterra, Gales e Irlanda del Norte cesaron sus actividades entre las 8 de la mañana y 8 de la noche tras rechazar una oferta del Gobierno conservador.

“Estamos con ustedes”, tituló el izquierdista Daily Mirror, haciéndose eco de una mayoría de los británicos que, según los sondeos, apoyan esta primera huelga nacional en los 106 años de historia del RCN. La medida de fuerza será seguida por otra jornada de paro el 20 de diciembre.

Con pancartas que decían “llegó la hora de pagarle lo justo al personal de enfermería”, se organizaron protestas a las puertas de los principales hospitales públicos, como el St. Thomas de Londres.

El Gobierno aseguró que solo en Inglaterra se perderían unas 70.000 citas médicas y operaciones a causa de la huelga. Pese a su excepcionalidad, la huelga del RCN se inscribe en una creciente ola de paros de trabajadores en múltiples actividades de los sectores público y privado, desde ferroviarios a funcionarios de aduanas, pasando por el servicio de correos o los profesores. Pese a ello, el Gobierno conservador de Rishi Sunak afirma que las demandas salariales de las enfermeras, que piden recuperar el poder adquisitivo perdido, no se pueden financiar con arcas públicas exiguas tras la pandemia.

“Nuestras enfermeras están increíblemente dedicadas a su trabajo y es muy lamentable que algunos miembros del sindicato sigan adelante con la huelga”, afirmó el ministro de Salud, Steve Barclay.

“Corren tiempos difíciles, pero hemos aceptado íntegramente las recomendaciones del organismo independiente de revisión salarial del NHS de conceder a las enfermeras un aumento salarial de al menos 1.400 libras”, afirmó, asegurando no poder hacer más.

Reclamos

“Como enfermera me levanté esta mañana con el corazón roto”, afirmó la secretaria general del RCN, Pat Cullen, calificando de “trágico que hayamos tenido que llevar a la profesión a la huelga para que se escuche nuestra voz”.

Mark Boothroyd, enfermero de urgencias de 37 años, afirma que el alza del costo de vida les ha impuesto dificultades para pagar las cuentas, el transporte y los alquileres.

Según Boothroyd, que trabaja en el St. Thomas’ Hospital, la baja remuneración hace que muchas enfermeras recién recibidas abandonen la profesión después de un año o dos. Esas vacantes no logran cubrirse, lo que pone bajo enorme presión al personal restante, ahogándolo en el estrés.

Según el RCN, hay 47.000 puestos de enfermería sin cubrir en Inglaterra, en parte debido a “las malas remuneraciones”.

Muchos enfermeras –mayoritarias– y enfermeros europeos, encabezados por los españoles, abandonaron el Reino Unido a raíz del “brexit”, que puso fin al sistema que les permitía contabilizar su experiencia británica en sus países de origen.

Responsables de la salud pública británica aseguraron en septiembre que algunas enfermeras comenzaron a saltar comidas para alimentar y vestir a sus hijos. Además, uno de cada cuatro hospitales en Inglaterra creó bancos de alimentos para su personal.

El RCN denuncia que los sueldos de las enfermeras cayeron 20% en términos reales desde 2010, debido a varios años de aumentos inferiores a la inflación, que este noviembre fue del 10,7%, uno de sus niveles más elevados en cuatro décadas.

La huelga llega en un momento en que el venerado Servicio Nacional de Salud (NHS) británico lleva años aquejado de financiamiento insuficiente. A esto se suman, desde la pandemia, las largas listas de pacientes que esperan para realizarse estudios, incluidos los relacionados con el cáncer.

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