6 de marzo 2023 - 00:00

Santiago Loza: la bofetada mítica que creó una rivalidad histórica

Diálogo con el autor de “Nada del amor me produce envidia”, sobre el choque de Evita con Libertad Lamarque, que regresó tras 15 años.

santiago loza. Autor de la obra sobre una bofetada conjetural.
santiago loza. Autor de la obra sobre una bofetada conjetural.

“Esta obra cuenta algo de la leyenda y el chisme entre Evita y Libertad Lamarque que sigue generando curiosidad. Hoy todo eso pasaría por Instagram o Twitter y no ocurriría tal como pasó”, dice Santiago Loza, autor de “Nada del amor me produce envidia”, protagonizada por María Merlino con dirección de Diego Lerman. A 15 años de su estreno se repuso ayer en el teatro Astros.

El espectáculo teatral-musical cuenta la historia de una costurera de barrio a la que un día se le aparecieron Libertad y Evita para encargarle el mismo vestido. Tomando como punto de partida el mítico cachetazo que aparentemente le habría dado Lamarque a Eva Perón, este melodrama está anclado en el mundo de las cancionistas argentinas de los años 30. Dialogamos con Loza.

Periodista: ¿Cómo mantiene su vigencia esta obra?

Santiago Loza: Está en la actuación, la música, algo de la historia que cuenta el personaje y lo que se arma en esa experiencia con el público, siento que sigue interesando o eso supongo. “Nada del amor” habla además de un momento del teatro muy pujante, cuando sucedió, cuando apareció y cuando se hizo.

P.: ¿Cuáles son los temas?

S.L.: Son varios, no creo que cuando la escribí haya pensado en temas, pero con el tiempo veo que está la soledad, la rivalidad, el reflexionar sobre lo que es el triunfo, la fama, el olvido, entre otras cosas. La fascinación y los personajes que miran la gran historia pasar delante de ellos, la idea de construir su propia historia o leyenda.

P.: ¿Qué impresión le genera volver a ver sus textos sobre el escenario? ¿Los cambiaría?

S.L.: Me cuesta volver a entrar a los materiales una vez que fueron escritos, como si algo de los textos que abandoné o quedaron atrás me expulsaran. No tengo cómo volver a ingresar. Hay algo de lo histórico que toca la obra que siempre se reactualiza, toca la idea del peronismo, esa época y ciertas resonancias que siempre se vuelven a discutir.

P.: ¿Qué encuentra en el presente de esos personajes del pasado?

S.L.: La protagonista está atrapada en una disyuntiva de tener que decidir y a la vez no querer decidir, eso sigue estando presente en los discursos sociales y políticos. Hay una necesidad en ese personaje de poder enunciarse en disidencia o no adherir a nada o dejar de admirar o fascinarse y al mismo tiempo diferenciarse. Esa rivalidad de la costurera, Eva y Libertad sigue estando y cada quien le pondrá la figura o presencia que mejor le cuadre. El texto se resignifica y se sigue moviendo. El periplo del personaje tiende a una idea de libertad y de abrazar el propio destino y eso seguramente se resignificó en estos quince años. No sé qué fuimos pero algo cambió y la lectura supongo es distinta.

P.: ¿Cómo imagina que la verán jóvenes que no habían nacido cuando le escribió?

S.L.: Me da curiosidad cómo les pueda resonar esa rivalidad entre Libertad y Eva, no sé qué sabrán de esa leyenda, para ellos quizá muy lejana. El público mayor puede ser más cómplice de la obra pero aún no conociendo esas figuras algo sucede. Hay figuras análogas, los jóvenes podrán relacionarlas con otras estrellas del momento, no lo sé, pero supongo que se construye algo en la obra que va más allá de esa situación precisa y tiñe experiencias de lo humano.

P.: ¿Cómo imagina a Eva y Libertad hoy?

S.L.: No sé cómo se desplegaría hoy a nivel social el abismo entre ambas, supongo que tiene que ver con el poder, la fama, la popularidad y como sería hoy en tiempos de redes. Esa historia no sucedería como sucedió, no sería un escándalo de este tipo con la mediación de Instagram o Twitter, no habría un desaire de ese tipo. Tiene que ver con una época.

P.: ¿Cómo ve la escena teatral?

S.L.: Está en un momento de transición pospandemia, hay algo de público , que está activo y deseoso, pero no se recuperó todavía. La escena se reactiva y veo recambio generacional con mucha gente que escribe pero no siento la plenitud de otro momento. Debe tener que ver con la crisis económica y una reactivación pospandemia con proyectos que se empiezan a concretar ahora. Muchos creadores de la Argentina trabajan en el exterior, estuve en Madrid, donde se estrenaba una versión de un texto mío y noté curiosidad y cariño de lo que se hace en Buenos Aires. Se toma a la ciudad como lugar importante dentro de lo teatral y a veces desde Europa hay como cierta envidia de lo que pasa en Buenos Aires, mientras acá no hay una valoración en términos del oficial.

Dejá tu comentario

Te puede interesar