Charlas de quincho

Secciones Especiales

Tras 115 días de cuarentena y con expectativa creciente frente al 17 J por la nueva decisión oficial, tanto en la Ciudad de Buenos Aires como en el Area Metropolitana (AMBA), los agotados ciudadanos de la zona más poblada del país, distan de acatar las últimas restricciones. Al menos, así se vio durante el fin de semana en calles y paseos muy poblados, y con colas cada vez más largas en lugares de comidas con "take away". Todo esto es medio de un inútil fin de semana XXL por el 9 de Julio y el feriado puente, para favorecer a un turismo que no hay aún, pero que dio lugar al segundo "Banderazo" en menos de un mes (el anterior fue el 20 de junio), tanto en Capital como en varias ciudades de todo el país. De todos modos, la vorágine de acontecimientos es tal, que ninguno de ellos dura más de medio día en el candelero. Las idas y vueltas con los bonistas; el reingreso de Mauricio Macri al escenario político; el asesinato en Santa Cruz; o el acto oficial del Día de la Independencia en Olivos, que levantó polvareda por las presencias (y las ausencias), fueron solo algunos de los hechos más salientes de una semana "corta", en la que el frío solo se vio en los termómetros. Veamos:

Sin dudas para los nostálgicos, este 166 aniversario de la poderosa Bolsa de Comercio de Buenos Aires, y sus memorables ágapes en el primer piso tapizado de incomparables gobelinos, y donde el “tout” de la política y las empresas se desvivían por conseguir un preciado sobre de invitación que permitiera acceder al VIP, poco y nada tuvo que ver con la versión light, edulcorada, de la conmemoración virtual, que dejó a la emblemática entidad “al costado” de la carrera política que en este caso pasó (y pasa) por otros lados. De todos modos, en los zooms empresarios, donde se comentan altivamente todos estos hechos, no pasaron desapercibidos dos hechos clave. Se comentó profusamente que en la última call que tuvo el ministro de Economía Martín Guzmán con los fondos para convencerlos que entren al canje, no tuvo la mejor recepción. Esto motivo cierta inquietud en el entorno del ministro que llegó a la Casa Rosada. Uno de los voceros de los fondos duros dispuesto a negociar pidió que era tiempo del “ala política para negociar”. No es la primera vez en todo el proceso que la necesidad de una intervención directa del Presidente es reclamada.

En otro punto, no pasó desapercibida entre los hombres de mercado la menor presencia institucional en una organización donde se dirimieron lides política de distinta envergadura, aunque las más recordadas (por la movilización de gente que llevaban), eran las de Cristina de Kirchner durante su última presidencia, que hasta obligó a vallar casi entera la manzana de 25 de Mayo, Sarmiento, Paseo Colón, y Presidente Perón, mientras los salones se atiborraban de gente. Allí también se dio uno de los grandes encuentros entre la Presidente y quién luego fuera su sucesor, Mauricio Macri, cuando aún era Jefe del Gobierno porteño. ¿Se repetirá esto?, especulaban algunos hombres de las finanzas aludiendo a la inesperada irrupción de Macri, nuevamente en la arena política de la que se había alejado desde el cambio de Gobierno en diciembre. Por supuesto que la presencia no pasó desapercibida ni en el oficialismo, ni en las múltiples vertientes que cobró en el último tiempo la oposición y, mientras algunos especulaban con que “es el propio gobierno el que levanta la imagen de Mauricio, porque le conviene polarizar, y que sea con un oponente débil”, en otros sectores las lecturas fueron algo más complejas, incluyendo la necesidad de reimplantar la figura del ex Presidente, en un intento de frenar el drenaje que está sufriendo el PRO de Patricia Bullrich, o de “reacomodar” a los emergentes, en especial, a Horacio Rodriguez Larreta, de llamativo equilibrio entre las distintas vertientes kirchneristas (para envidia de varios), todo con miras a un 2021 con elecciones de medio término que ya están en tiempo de descuento. En medio, el fuego cruzado por las escuchas del macrismo le agregaron un picante adicional al tablero político.

La necesidad de distancia social también forzó a otros cambios, como la conmemoración del 9 de Julio, habitualmente con Tedeum en la Catedral y chocolate con los Granaderos e invitados especiales en la Casa de Gobierno. Esta vez, sin embargo, fue en Olivos y levantó polvareda, tanto por los que “estaban”, como por los que no fueron convidados. Un caso fue el de la Rural de Daniel Pelegrina (inmerso en su propia interna) que con carpetas en mano se presentó en Olivos y repartió propuestas a todos, desde Matías Kulfas (Producción), hasta Luis Basterra (Agricultura), pasando por el propio Presidente Alberto Fernández que durante toda la semana había intentado bajar los decibeles y aparecer ,mucho más “amigable” con distintos sectores y, de hecho, un par de días antes había participado también de la inauguración del nuevo puerto de ACA en Timbúes, junto al Gobernador Omar Perotti lo que fue leído por algunos, como un respaldo al vapuleado mandatario muy golpeado por el ahora “desinflado” caso Vicentín. En las filas del campo, mientras tanto, las discusiones fueron acaloradas ya que si bien la Rural asistió como miembro del Grupo de los 6 (donde no está ninguna de las otras organizaciones del campo), algunos miembros de la Mesa de Enlace criticaron fuertemente la asistencia de Pelegrina a Olivos, mientras otros opinaban exactamente lo opuesto, además, del hecho de que se trataba de una invitación presidencial, en el día de la Independencia Nacional, por lo que ya no era materia opinativa.

Y, mientras la cuarentena se sigue prolongando, también otras actividades se van incorporando a la virtualidad, como la estupenda charla sobre mercado de arte que dio Ignacio Gutierrez Zaldivar, el Marchand o “mercader” como el mismo se definió; o los 43 años de la Fundación Mediterránea que tuvieron como orador central a un renovado Domingo Cavallo y, naturalmente, cantidad de empresarios, incluyendo al ahora funcionario, el ex UIA, Ignacio de Mendiguren que mereció una “especial atención” de parte del ex Ministro que recomendó “no consultar a la dupla Duhalde-De Mendiguren, si se quiere sacar a la Argentina adelante”, aunque lo más repetido fue la frase (que él atribuyó a Adolfo Sturzeneger) de que “el país se viene debatiendo entre un socialismo sin plan, y un capitalismo sin mercado”. Sin embargo, el pico de raiting fue para Jorge Remes Lenicov, tal vez, por el bajo perfil habitual del ex ministro y embajador de Eduardo Duhalde, que fuera el encargado de “salir de la Convertibilidad”, y quien casi no frecuenta reuniones. En este caso, sin embargo, su presentación estuvo entre lo más comentado de la semana, por la contundencia de varios de sus dichos. Por ejemplo, “si no se arregla la política, no se puede acomodar la economía”; “con inflación no se puede crecer, ¿porque engañan?”; “las políticas graduales nunca terminan bien”, o “¿porque se critica siempre al que hace el ajuste, y no al que hizo el desajuste?”, estuvieron entre las más celebradas.

Vamos a terminar con un chiste de la línea suave.

Un ejecutivo es trasladado a la sucursal de un pueblo y, al llegar allí, contrata un chofer para que lo lleve a sus reuniones de trabajo y en la vida cotidiana.

El primer día, yendo a un supermercado, el chofer cruza una bocacalle con luz roja y a toda velocidad. El ejecutivo, sobresaltado, le grita:

--¡Qué hace! Nos podríamos haber matado los dos.

Pero el chofer le responde:

--No se preocupe, mamá siempre maneja así y nunca le ha pasado nada.

A la semana siguiente, durante un nuevo viaje en busca de provisiones, el chofer repite su acción. Poco antes de llegar al mismo cruce observa que el semáforo está amarillo, acelera violentamente y atraviesa la bocacalle en rojo. El ejecutivo, furioso, le repite:

--¡Oiga! ¡Le dije la vez pasada que no haga eso porque nos vamos a matar los dos!

Pero el chofer vuelve a responder:

--No se preocupe, señor. Mamá siempre maneja así y jamás le ocurrió nada.

A la tercera semana, cuando están por llegar a la misma bocacalle, el semáforo está en verde y el chofer clava de golpe los frenos, provocando que el ejecutivo salte de su asiento y el cinturón de seguridad lo sofoque.

--¿Pero qué hace? ¿Está loco? ¡Teníamos luz verde!

Y el chofer responde:

--Sí, pero es la hora que cruza mamá.

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