3 de junio 2005 - 00:00

Esencial: diseñar nuestro destino

En Alicia en el País de las Maravillas la protagonista no sabe muy bien adónde quiere ir, recuerda la autora de esta nota, especializada en turismo, para señalar lo fundamental de diseñar un destino.
En "Alicia en el País de las Maravillas" la protagonista no sabe muy bien adónde quiere ir, recuerda la autora de esta nota, especializada en turismo, para señalar lo fundamental de diseñar un destino.
Podemos mencionar a Cuba, destacando desde sus inversiones hoteleras internacionales hasta el desarrollo del «turismo salud», y también podemos desarrollar seminarios sobre marketing internacional, para compartir criterios y obtener mejores remuneraciones. La nómina de trabajos es valiosa, e igualmente interminable.

Desde hace tiempo, años, se comenzó diciendo que el turismo debe ser una política de Estado. Hasta hoy -con la fuerza y el valor de reglamentar la Ley Nacional de Turismo- es mucho el trabajo que se ha realizado, y también fueron numerosos los funcionarios, dirigentes, asesores y especialistas, que lo llevaron a cabo.

Sin embargo, hay un tema que parece obvio: el turismo es educación, y no me refiero solamente a la capacitación.

Propongo una tarea: producir informes sobre temas importantes que se refieran a empresas, regiones o productos. Les aseguro que siempre van a encontrar personas que predican en favor del estudio, que se colocan «sobretodos de palabras», como si creyeran realmente en «el flagelo del analfabetismo». Son los mismos que se creen pioneros preocupados por la falta de capacitación de tanta gente; son los que consideran que el sector Viajes & Turismo es el que genera más empleo, pero como hay mucha gente que no está realmente capacitada, no la podemos tomar.

Muchos creemos que todo está perfecto. Aunque no quiero exagerar: está cuasi perfecto, porque entendimos que muchos trabajaron y trabajan, y muchos critican y criticarán, pero aprendimos que es así como funciona el proceso de evolución humana y entre todo lo que aprendimos, y todo lo que se estudió, queda la educación, tema raro y complejo si los hay, ¿no es así?

La educación nos da identidad, hace que nos apropiemos del saber y nos convirtamos en ciudadanos, que incorporemos conceptos e ideas que nos permitan comprender definitivamente ya no sólo el papel fundamental que tiene el turismo para lograr calidad y competitividad, sino la educación como próxima y necesaria meta en el turismo. Además, y por encima de todo, nos va a ayudar a planificar y perfeccionar nuestra realización.

Ojalá no nos pase lo que cuenta Lewis Carroll en «Alicia en el País de las Maravillas».

Alicia: Gatito, ¿qué dirección debemos tomar?

Gatito: Eso depende a donde quieras ir.

Alicia: No sé muy bien a donde quiero ir.

Gatito: Entonces no importa qué dirección tomes.

Si seguimos pensando qué bueno que era cuando nos creíamos el reflejo de Francia, Inglaterra o Alemania, o de Estados Unidos, o sea estar mirando siempre para afuera y no conocer nuestra identidad y no saber que dirección
tomar, será mejor que seamos
víctimas de las circunstancias y no protagonistas de nuestro destino.


Escribe Silvia García Gherghi
Especialista en turismo.

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