17 de febrero 2006 - 00:00

La ciudad de los espacios infinitos

Los grandes edificios -símbolo de su desarrollo- y los espacios verdes conviven en la multifacética Houston.
Los grandes edificios -símbolo de su desarrollo- y los espacios verdes conviven en la multifacética Houston.
Cuando los pioneros John y Augustus Allen navegaban por Buffalo Bayou desde Galveston Bay, tuvieron una visión: encontrar un lugar aún inexplorado, verde, tropical y lleno de posibilidades, en el que pudieran plasmar sus sueños. Todos sus planes se hicieron realidad en un sitio al que bautizaron Houston, hoy la cuarta ciudad más grande de Estados Unidos.Considerado como el lugar más cosmopolita de Texas, Houston es una importante puerta de entrada a América del Norte. Sus tres aeropuertos conectan la región con 150 destinos, tanto domésticos como internacionales, y desde sus puertos parten las más importantes líneas de cruceros de lujo hacia el Caribe.
Los atractivos tradicionales como playas, campos de golf y parques se suman a otros no tan convencionales, como una experiencia espacial.
De un bar a
la Luna
Aseguran los asiduos visitantes de
Houston que la zona céntrica se ha convertido en una de las más vibrantes de la ciudad, con sus más de 50 nuevos restoranes y bares, el resurgimiento de pequeños hoteles tipo boutique de estilo europeo y el tren ligero metropolitano que une el sitio con Reliant Park.
Sólo en esta área hay más de 70 opciones para buscar algún deleite gastronómico y diversión como
Bayou Place, ideal para disfrutar de un cóctel o ver una película, y The Main Event, el lugar de moda los fines de semana.
La vida cultural en Houston ocupa un espacio significativo. Tiene la particularidad de contar con compañías residentes dedicadas a las cuatro modalidades de artes escénicas: el ballet, la ópera, la música sinfónica y el teatro. Todas tienen sede en lo que se da en llamar el
Distrito Teatral. A lo largo de sus 17 cuadras exhiben funciones Theatre Under The Stars y Broadway in Houston junto a obras de innovadores grupos locales como Uniquely Houston y Da Camera.
Pero además de arte, Houston está preparada para la acción y la aventura. En ese sentido, quien haya visto la película «Apollo XIII» se habrá preguntado qué sintió el personaje de Tom Hanks en el espacio. «Houston, tenemos un problema»
es una frase repetida por los visitantes del Space Center Houston, la unidad de investigación y desarrollo de la NASA que se dedica especialmente a los vuelos espaciales tripulados. Aquí hay actividades preparadas para realizar un viaje al pasado y al futuro de la aventura espacial, como un itinerario de 90 minutos detrás de escena del centro visitando varios sectores y estaciones interactivas para chicos, entre otras.
Y si de aventuras se trata, otra atracción interesante es el
Downtown Aquarium, un complejo submarino que exhibe una inmensa variedad de fauna marina y tigres blancos.
Houston alguna vez fue capital de la República de Texas, y la imagen de los intrépidos cowboys que Hollywood supo consolidar llama la atención y convoca a conocer su historia. Para ese fin se puede visitar el monumento y campo de batalla de
San Jacinto que marcan el lugar en el que Texas se independizó de México, y el George Ranch Historical Park, donde se pueden revivir más de 100 años de historia texana.
Y como Houston asegura que es «un espacio de posibilidades infinitas» no se puede dejar de mencionar el lugar preferencial que ocupa el deporte. El estadio Minute Maid Park, de los Houston Astros, es el sitio indicado para los fanáticos del béisbol, mientras que los adeptos al básquet no pueden dejar de concurrir al Toyota Center, la casa de los Houston Rockets y Houston Comets, para luego dedicarse a recorrer algunos de los 375 comercios que pueblan sus calles, visitadas cada año por miles de turistas.