SAN LUIS: BELLEZA NATURAL EN EL CORAZÓN SERRANO

Secciones Especiales

El impactante escenario natural de la Sierra de las Quijadas exhibe caprichosas formaciones geológicas como acantilados, farallones y miradores de entre 200 y 300 metros de altura, teñidos de una tonalidad rojiza. Es imperdible el Potrero de la Aguada, un enorme anfiteatro natural rodeado por abruptas paredes de areniscas y aglomerados. El área alberga valiosos restos fósiles y huellas de dinosaurios que se conservan intactas, como también yacimientos arqueológicos de culturas aborígenes. La Sierra de las Quijadas, de impactante belleza escénica, conserva ambientes representativos del chaco árido y del monte, y valiosos yacimientos arqueológicos y paleontológicos. Estas tierras fueron refugio de gauchos matreros que antaño escapaban de la Justicia. Las quijadas de vacunos encontradas por antiguos pobladores le dieron el nombre a esta exótica zona de 150.000 hectáreas, ubicada en el noroeste de la provincia de San Luis, en los departamentos Belgrano y Ayacucho, y a 126 kilómetros de la ciudad de San Luis. Desde la capital puntana se llega por la Ruta Nacional 147, a la altura del paraje de Hualtarán -a 120 kilómetros de San Luis-, se toma un camino de tierra que se interna en el parque, y luego de aproximadamente 8 kilómetros se llega al Potrero de la Aguada.

Paisajes, flora y fauna

Se destaca la existencia de una singular formación geológica en el centro norte de las sierras, denominada Potrero de la Aguada. Consiste en un enorme anfiteatro natural rodeado en su totalidad por abruptas paredes de areniscas y aglomerados de coloración rojiza, en las cuales la erosión ha labrado las más caprichosas geoformas, como colosales graderías, columnas, farallones, acantilados y cornisas naturales, formando un paisaje sorprendente y espectacular. Se puede apreciar una flora adaptada a las particulares condiciones ambientales de sequedad y erosión, como diversas especies de arbustos y cactus, quebracho blanco, algarrobo, chañar y plantas que toleran los ambientes salados. Habitan en el área guanacos, pecaríes de collar, conejos de los palos, maras y pumas. Además, la fauna del lugar contiene varias especies que requieren medidas de protección, como, por ejemplo, la tortuga terrestre común, el halcón peregrino, el águila coronada, el pichiciego menor, el cardenal amarillo y la reinamora.

Sitio ARQUEOLÓGICO

La zona posee numerosas evidencias de antiguas ocupaciones humanas. A pocos kilómetros de la entrada se encuentra un gran sitio arqueológico caracterizado por el emplazamiento de más de veinte «hornillos» o «botijas», comprendidos dentro del perímetro de un gran asentamiento indígena, que pertenecerían a la cultura huarpe. Los estudios realizados indican que probablemente estos hornos habrían funcionado para la producción de piezas cerámicas. Uno de los hornillos se encuentra acondicionado para la visita del público, con la asistencia de los guías habilitados.

Excursiones

El primer paseo que pueden realizar los turistas es caminar por los senderos interpretativos ubicados en los bordes superiores de los miradores del Potrero de la Aguada, lugar que permite obtener increíbles panorámicas del paisaje.

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