15 de diciembre 2000 - 00:00

Crece demanda de conejos Rex en el mercado mundial

La raza de conejos Rex es una alternativa de producción que, con fines industriales, se desarrolla en muy pocos países del mundo. La Argentina es uno de ellos, junto a Francia -el principal productor-, España y algunos países asiáticos.

La raza fue importada desde los Estados Unidos hace 3 años de la mano de Bom Nan Koong, un productor coreano que hace 27 años vive en el país y vio en los conejos Rex un nicho de mercado. Koong tuvo a cargo por muchos años las relaciones comerciales entre Corea y la Argentina.

Cada grupo que venía del país asiático debía recurrir a él para iniciar negocios en la Argentina. Fue así como Koong descubrió que exportar pieles Rex a los países asiáticos, especialmente a Corea, Japón y China en donde existe una gran demanda, era una oportunidad comercial.

La raza es de origen francés y se destaca por la alta calidad de su pelaje, debido a que sólo cuenta con subpelo y una longitud uniforme de 1,2 milímetros en todo el cuerpo.

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Luego de investigar la raza y de asesorarse a través de grupos de cunicultores, Koong instaló en 1997 un criadero en Esquel, con un plantel de 200 animales. Al tiempo decidió mudarse a Trevelin, cuna de la colonia galesa, en donde puso un criadero industrial que ya cuenta con 7 galpones y un criadero que albergan un promedio de 1.000 animales por mes, aunque confiesa que su meta es llegar a los 4.000 conejos. Durante este año Koong y su equipo exportaron a Corea 1.200 pieles, por un valor FOB de 14.400 dólares. La carne del conejo Rex también es muy cotizada en la Unión Europea, por ser más tierna y jugosa respecto del resto de las especies. Sin embargo la producción cunícola no abastece la demanda tanto en el mercado local como en el exterior. Si bien en el país el consumo es muy selectivo, el mercado se encuentra en un 40 por ciento insatisfecho.

Aunque Koong reconoce que pone más hincapié a la producción de pieles, ya que es lo que le da más ganancias, también aseguró que con la venta de carne puede cubrir los gastos de producción. Un conejo pesa alrededor de 3,5 kilos y el kilo de carne ronda los 1.850 pesos puesto en la góndola del supermercado. El plantel mínimo para iniciarse en la actividad debería estar conformado por 50 hembras y 7 machos.

Una de las ventajas que tiene la cría en cautiverio de animales Rex es la poca mano de obra que requiere: sólo 3 personas trabajan en la planta de Koong.

Además de la piel y la carne de conejo, también se aprovechan los deshechos del matadero en la fabricación de alimento balanceado para perros y gatos, el guano se utiliza para fertilizantes naturales o se aprovecha para la lombricultura.

«Lo más importante para el cunicultor que recién se inicia en la actividad es el manejo de los animales», asegura Koong y agregó que «es fundamental la actitud del criador al encarar la producción».

Las épocas de faena del conejo Rex son el verano y el invierno, descartando las del cambio de su pelaje. «La crianza del Rex se presenta como una nueva alternativa para la actividad rural», aseguró Koong.

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En el país el consumo de carne de conejo está en aumento y respalda al mismo un mercado de gran escala en Europa», dijo el cunicultor y subrayó además que la Argentina posee «muy buenas condiciones para producir particularmente esta raza, porque posee una amplitud de climas y por la baja densidad de población en zonas rurales libres de contaminación que ayuda a mantener sanos a los animales».

Asimismo destacó que la contraestación con hemisferio norte es beneficiosa para mantener el stock hasta la época de consumo.

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