8 de diciembre 2000 - 00:00

"El FET es un subsidio" dicen los economistas

La producción tabacalera es una de las pocas actividades argentinas que recibe un subsidio, a traves del Fondo Especial del Tabaco (FET), creado en agosto 1972. Sin embargo, productores, funcionarios y legisladores que representan a las 7 provincias tabacaleras aseguran que "el Fondo -muchas veces amenazado de recorte presupuestario- no es un subsidio", dado que está formado por el aporte de los fumadores.

"El FET permite a los industriales pagar un monto al productor menor al precio real", señaló Alejandro Roffman, especialista en economías regionales. El economista afirmó que "es un subsidio y como tal estanca al sistema de producción, ya que no permite la modernización del sector".

El objetivo del Fondo Especial del Tabaco es, según la ley 19.800, equilibrar la comercialización del tabaco entre productores y el sector industrial.

En la Argentina se venden 2.000 millones de paquetes de cigarrilos que equivalen a 3.300 millones de dólares de venta.
De ese total, 2.000 millones pasan a formar parte del Tesoro Nacional, de los cuales 170 millones se destinan a la producción tabacalera. A partir del paquete impositivo que se lanzó en diciembre de 1999, la participación de la producción de las 7 provincias tabacaleras bajó considerablemente, ya que el año pasado la recaudación de fondos fue de 192 millones de pesos, es decir que perdieron 22 millones de pesos.

Cuando se diseñó el Fondo, se integró con 7 por ciento del precio de venta al público del atado de cigarrillos, más 1 por ciento para la comercialización minorista y mayorista, junto a 0,1 por ciento para la obra social del sector y un fijo por paquete (de 20 unidades) de 0,0027 pesos. "No es el Estado el que subsidia, sino el consumidor", aseguró el presidente de la Cámara del Tabaco de Salta, José López Amat, en diálogo con Ambito Financiero.

Por su parte el salteño Marcelo López Arias, diputado por el Partido Justicialista, indicó que "si no estuviera el FET no se podría producir, porque la industria paga muy bajos precios y los productores percibirían una pequeña cantidad de lo producido", además resaltó la cantidad de mano de obra que requiere la actividad como uno de los grandes costos que debe enfrentar la producción. El legislador insistió en que el Poder Ejecutivo "tiene que respetar el nivel de recaudación que establece la ley 19.800, que destina 80 por ciento para los productores".

Si bien Roffman reconoció que el subsidio favorece tanto a industriales como a productores y que sin él muchos productores minifundistas (la gran mayoría en el sector) no podrían continuar con la actividad, también subrayó que "hay intermediarios" y que, como todo subsidio, "carece de transparencia". En este sentido el economista aseguró que el FET mantiene un "sistema de precios ficticio, además de no estimular la modernización productiva, "congela un modo de producir que es ineficiente".

Rofmann recordó que en los objetivos iniciales del subsidio figura como principal el de "alentar los adelantos de la producción".
La norma alcanza a 27.000 productores de Salta, Jujuy, Misiones, Chaco, Tucumán, Corrientes y Catamarca. A pesar de ser una actividad protegida, los productores tabacaleros aseguran que el área sembrada se reduce cada año. Por caso para Jujuy, una de las mayores provincias acopiadoras del país junto a Salta, estiman una baja de 15% para la campaña 2000/2001, dada la importante mano de obra que la actividad requiere (se calcula 0,8 persona por hectárea) y la caída de los precios internacionales .

En todo el país hay alrededor de 25 mil productores de tabaco y la actividad genera más de 100 mil empleos directos.

" No pueder ser que todo esto sea negocio para las compañías industriales o sea para un solo sector", comentó el legislador. Por el lado oficial, el asedor de Economías Regionales de la Secretaría de Agricultura, Facundo Etchebehere, definió al Fondo como "un sistema de transferencia del consumidor a los productores para asegurar el nivel de producción a nivel local. Eso en términos económicos es un subsidio". Sin embargo no se opone a su existencia porque "la producción necesita un instrumento como el FET, que complemente al productor como un ingreso adicional. Lo importante es tener en cuenta cuáles son sus objetivos y que los recursos se usen para pagar la producción y no se vayan en administración".
En este contexto el funcionario resaltó la importancia que tiene el FET para las 7 provincias productoras y reconoció que "es un mercado muy complicado, porque hay pocos actores para la compra". "La ley establece que hay que darle un apoyo directo al productor que es peso por kilo y que impone un patron de calidad", destacó. Etechebehere dijo que "desde principio de año se propuso la necesidad de transparentar el manejo de los recursos, hacer más simple el sistema para que todos sepan cuál es el destino de los fondos". Asimismo explicó que 80% de los fondos del tabaco va a parar a los productores a traves del sobreprecio (forma directa) y de la caja verde (indirecto) que va a apoyar la actividad productiva. Por caso en Misiones se paga lo que el productor tendría que aportar a la obra social, "por eso todos tienen cobertura médica". El otro 20% se destina a planes de diversificación, a infraestructuras y a planes de emergencia. La ley establece también que la administración de los recursos es provincial, "hay que tratar de recuperar los objetivos del fondo y ver cómo mejorar esta herramienta".

El asesor de
Antonio Berhongaray señaló que la cartera agraria está tratando de que el pago del sobreprecio vaya directo al productor sin intermediaciones. "En algunas provincias se paga con bonos a los productores recursos que se transfieren en efectivo y no tiene sentido, también hay dilaciones", denunció Etchebehere y agregó que "la Secretaría envía el dinero y quizas al mes y medio se le paga al productor".

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