Las estafas virtuales crecen y mejoran sus técnicas a medida que avanza la tecnología y los métodos de defensa contra ellas. Los delincuentes se las ingenian para esquivar las barreras oficiales preestablecidas por los dispositivos y cualquier precaución que pueda tener el usuario. Recientemente, se detectó un nuevo método.
La función de NFC, una tecnología inalámbrica de alta frecuencia que funciona en la banda de los 13.56 MHz, que está presente en los chips de las tarjetas bancarias y tarjetas SUBE, también se puede encontrar en algunos celulares. El nuevo método de hackeo se introduce en esta comunicación e invade al dispositivo, sustrayendo datos sensibles como contraseñas bancarias.
Cómo funciona la nueva estafa virtual
El ataque comienza con un mensaje de phishing, en el que las víctimas reciben un SMS que parece provenir de su banco. En el mensaje se les pide que descarguen una aplicación oficial o resuelvan un problema con su cuenta. Al hacer clic en el enlace y descargar la app, los usuarios sin saberlo infectan su dispositivo con malware.
Este virus intercepta el tráfico NFC, lo que permite a los atacantes capturar los datos de las tarjetas de pago cada vez que el usuario realiza una transacción con esta tecnología. Posteriormente, los delincuentes utilizan un dispositivo Android conectado para clonar la tarjeta y realizar retiros o compras fraudulentas sin que la víctima lo detecte hasta revisar su cuenta bancaria.
Lo preocupante de esta amenaza es que está basada en una herramienta legítima, NFCGate, creada por estudiantes alemanes para investigaciones sobre tráfico NFC. Los ciberdelincuentes modificaron esta tecnología, aprovechando su capacidad para interceptar y manipular datos.