Con la carrera de la IA presionando las necesidades de infraestructura tecnológica, un reciente informe financiado por la Unión Europea advirtió que el sector del bloque enfrenta un "futuro sombrío". Según detalla el documento, el mal posicionamiento de cara al futuro se da por una combinación de tres factores principales: los controles de exportación impuestos por China, la fuerte dependencia tecnológica de Estados Unidos y problemas estructurales que afectan la competitividad.
El estudio fue elaborado de forma independiente por el Instituto de Estudios de Seguridad de la Unión Europea y el centro de estudios francés Institut Montaigne. Sobre el panorama global, sostuvo que las restricciones chinas sobre minerales críticos e imanes, junto con el riesgo de un conflicto en el estrecho de Taiwán, representan amenazas significativas para el abastecimiento de la industria.
La dependencia de Europa de Estados Unidos
El informe también pone el foco en la dependencia europea de tecnología estadounidense, especialmente en software de diseño de chips, y en el riesgo de que Washington amplíe su capacidad para restringir exportaciones. Entre los escenarios contemplados figura la posibilidad de que EEUU limite las ventas a China de equipos fabricados por ASML, la empresa europea líder en maquinaria para la producción de semiconductores.
La coisión Europea busca fortalecer la industria regional. En junio presentó una propuesta de "Ley de Chips 2.0".
Unión Europea
En paralelo, el Congreso estadounidense debate un proyecto de ley que otorgaría al Gobierno la facultad de imponer controles de exportación de manera unilateral a países aliados y a sus compañías. "Aunque Pekín sigue pareciendo la mayor amenaza, la dependencia de Washington parece haberse convertido en una preocupación mucho mayor bajo la segunda administración Trump", afirmó a la agencia Reuters Joris Teer, coautor del informe y analista político del Instituto de Estudios de Seguridad.
La estrategia de la Unión Europea
Frente a este escenario, la Comisión Europea busca fortalecer la industria regional. En junio presentó una propuesta de "Ley de Chips 2.0", que ahora deberá ser debatida por los legisladores del bloque.
La iniciativa contempla incentivos para impulsar la demanda de chips fabricados en Europa y la adhesión a la denominada "Pax Silica" de Washington, un esquema de cooperación entre países aliados para reforzar la seguridad de las cadenas de suministro.
Según Teer, además de coordinar acciones con sus socios para contrarrestar el avance chino, "la única vía viable" para Europa pasa por capitalizar sus fortalezas actuales, como la tecnología de fabricación de chips desarrollada por ASML, para mejorar su poder de negociación.
El informe, basado en consultas con referentes de la industria, el ámbito político y académico, también identifica otros obstáculos para el sector: los elevados costos de la energía en Europa, la escasez de capital privado y el retroceso de industrias intensivas en semiconductores, factores que, según los autores, continúan debilitando la competitividad europea.