La misión del Fondo Monetario Internacional (FMI) correspondiente a la revisión de las metas y objetivos comprometidos por Argentina para el segundo trimestre en el marco del Facilidades Extendidas aprobado por el board el 25 de marzo pasado, ya está en marcha. Y de manera virtual; repitiendo el mecanismo que utilizaron el organismo financiero y el ministerio de Economía en los tiempos del control de la primera misión de mayo.
Ya comenzó (virtual) la misión del FMI por el segundo trimestre
Los encuentros los protagonizan el jefe de asesores del ministro, Leonardo Madcur, junto a los secretarios de las distintas áreas. El interlocutor en el Fondo, Luis Cubeddu.
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Desde la semana pasada, el jefe de asesores de Sergio Massa, Leonardo Madcur, mantiene entre tres y cuatro comunicaciones vía pantalla entre Buenos Aires y Washington; donde se comentan, comparan, analizan y se sacan conclusiones, sobre lo que sucedió en la economía argentina entre abril y junio de este año, además de proyectar la evolución de las variables principales desde julio hasta estos días.
Desde la sede del FMI aparece todo el tiempo el encargado del caso local, el venezolano Luis Cubeddu; mientras que Madcur está acompañado por alguno de los funcionarios que asumieron recientemente en Hacienda, dependiendo del tema que sea tratado en ese momento.
En las últimas horas respondieron preguntas, presentaron datos y defendieron políticas el secretario de Finanzas, Eduardo Setti; Lisandro Cleri, el hombre de Massa en el Banco Central; el flamante secretario de Planificación y viceministro, Gabriel Rubinstein, y el secretario de Hacienda, Raúl Rigo. En general, se asegura, el clima es bueno y ciertamente optimista para las partes. Se confirmaría así la presunción de que en las negociaciones, al menos para el período analizado (segundo trimestre), no hay intención de patear el tablero. Ni Argentina quiere romper el acuerdo ni el FMI exigir su cumplimiento irrestricto. Aunque la mayoría de las metas pactadas estén lejos de cumplirse.
La idea es continuar durante toda la semana con las comunicaciones virtuales, para luego pasar al contacto directo en Washington a partir del próximo fin de semana; con el viaje de los argentinos a la capital norteamericana como avanzada de la gira por los Estados Unidos del propio Massa. Setti, Cleri, Rigo y Rubinstein se presentarán con los papeles bajo el brazo dos días antes que el ministro, y la intención del titular del Palacio de Hacienda es que en el momento de la cumbre con Kristalina Georgieva de la semana próxima; se concrete el avance político final para aprobar los números y porcentajes del período analizado. Luego sería tarea de la burocracia del organismo internacional para que antes del 30 de septiembre la misión sobre el segundo trimestre del año haya recibido el aval del board.
Ese día el país debería recibir los casi u$s4.500 millones para cumplir con la cuota del stand by del 2018, que según el Facilidades Extendidas firmado en marzo debería pagarse con dinero proveniente de este acuerdo. Sergio Massa replicará la estrategia contable elaborada por Martín Guzmán y que luego también planteó Silvina Batakis ante el FMI: adoptar como válidos los números y porcentajes elaborados durante la era del primer ministro de Economía del oficialismo para cerrar las cuentas fiscales y monetarias del período enero-junio; las que en teoría estarían en sintonía con lo firmado con el organismo financiero para cumplir con el acuerdo de Facilidades Extendidas vigente.
Massa asumirá como válidos y tomará como gestión propia los números y porcentajes del segundo semestre del año, pero siempre sobre la hipótesis de sostener los compromisos negociados por su antecesor y avalados por Alberto Fernández, que derivaron en el acuerdo aprobado por el Board del organismo el 25 de marzo pasado.Así había quedado determinado entre Guzmán y Alberto Fernández primero y entre el ex ministro y su sucesora Silvina Batakis, durante la crisis surgida por la eyección del primero y la llegada de esta última, en aquel fin de semana de crisis casi terminal para la coalición gobernante.
En el casi único capítulo que las partes pudieron discutir por separado, se acordó que el Facilidades Extendidas con el FMI continuaría vigente, y que la estrategia de Guzmán para el primer semestre del año sería defendida. Batakis lo aceptó. Y ahora también avala Massa.





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