23 de mayo 2013 - 08:34

El movimiento obrero en el lugar que le corresponde

Antonio Caló.
Antonio Caló.
Por Antonio Caló, especial para ámbito.com.-


Con la llegada del compañero Néstor Kirchner al Gobierno el sindicalismo ha cambiado. Veníamos de una difícil historia del 2001-2002, donde la UOM era un gremio con 50.000 trabajadores, y con el arribo del expresidentes primero y después de Cristina de Kirchner hoy tenemos 250.000. La UOM hacía 14 años que no discutía salarios, y ahora hace 10 años que tenemos paritarias. Además, hemos mejorado la obra social de los metalúrgicos y todavía tenemos vigente el convenio de 1975, luego que se abolió la "ley Banelco", que establecía que si a los dos años los gremios no presentaban una reforma de los convenios colectivos se caían, y

En esta década también se dio participación en el gobierno al movimiento obrero. Kirchner siempre invitó a la UOM a participar de las discusiones. Con él charlamos cómo hacíamos para que la industria metalúrgica esté cada día esté mejor. Cuando Kirchner empezó su gobierno tenía el 22 por ciento de los votos y 23 por ciento de desocupados. Cuando se retiró del gobierno tenía el 70 por ciento de intención de voto y 7 u 8 por ciento de desocupados. Eso demuestra una gestión, que ahora lleva adelante Cristina, con la cual estamos conformes y pudimos disfrutar estos 10 años. Si pensamos en la década del 90 no teníamos convenio colectivo, ni trabajadores, ni obra social. La UOM había presentado un concurso de acreedores de 200 millones de dólares. Hoy tenemos el concurso casi pago y 250.000 afiliados. Estoy completamente satisfecho con esta década de los Kirchner.

Respecto de la CGT, antes que asuma Kirchner no la quería nadie y él le dio el lugar que tiene que tener, más allá de los vaivenes y entuertos que puede haber entre el Gobierno y los representantes de los trabajadores, que nunca va a ser todo "flores". Kirchner recibió a los trabajadores y le dio al movimiento obrero el lugar que le corresponde. Yo asumí en la UOM en 2004, pero con 40 años de sindicalismo recuerdo que Lorenzo Miguel no podía ir a la Casa de Gobierno. En los años anteriores, ni la UOM, ni ningún sindicato pisaba la Casa Rosada. En lo que me tocó vivir a mí, lo apoyé desde un primer momento, no es que yo me hice kirchnerista cuando ganó la Presidencia. Yo me hice kirchnerista cuando tenía 3 por ciento de intención de voto, ya en ese momento me reunía con él. Después, cuando resultó ganador, hubo un montón que se pusieron la camiseta.

En la década kirchnerista la CGT atravesó las situaciones normales que tenía que atravesar. La conversación con el Gobierno no es fácil. Es muy distinto el trato que puede haber con los empresarios. No entiendo a los sindicatos que dicen que han atravesado alguna dificultad, que no están conformes. Esta es la forma de conducir que tiene la Presidente y que nosotros tenemos para conducir la CGT: buscamos el diálogo beneficioso para todos porque es lo que necesita el país.

Para la UOM esta fue una década ganada. El hombre del sindicalismo que diga que "no" está completamente equivocado. Miremos de dónde partimos y dónde estábamos. Hoy no hay un solo gremio que no haya crecido el doble o triple en cantidad de afiliados en esta década. En la UOM empecé con un salario de los metalúrgicos de $ 1,38 la hora y hoy llegó a $ 30.

No hay deudas para el sindicalismo, sino temas a conversar. Como CGT tenemos pendiente la corrección del salario familiar, que no haya compañeros excluidos, subir el salario mínimo, vital y móvil y corregir el Impuesto a las Ganancias, pero lo que más nos preocupa es la protección de los puestos de trabajo. Si no hay trabajo las conversaciones están de más. Para mí es una década ganada, y si no es ganada, es mejorada.