Facundo Noya creó una plantilla inteligente que busca cambiar la vida de los pacientes con diabetes. Recibió varios premios y una invitación para reunirse con el presidente Macri.
Hace dos años, Facundo Noya, un joven ingeniero oriundo de Entre Ríos, acompañaba a su padre en el hospital cuando un hecho lo impactó. La mujer de la cama de al lado, una paciente diabética, sufrió la amputación de una pierna producto de la infección que le ocasionó haber clavado una chinche en el pie. Su enfermedad, que les quita sensibilidad a quienes la padecen, le impidió darse cuenta a tiempo de lo que sucedía.
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"Trabajamos con un compañero de la facultad para la tesis. Empezamos a investigar y vimos que era algo que le pasaba a muchísima gente. Cada 30 segundos se pierde un pie", cuenta Noya a Ámbito Biz. Así fue que comenzaron a desarrollar un proyecto para crear plantillas inteligentes que tienen sensores de presión, temperatura y humedad, recopila la información y la envía a una aplicación en el celular, para monitorear de forma continua y dinámica el estado del pie y alertar al usuario de forma inmediata en caso de detectar cualquier medida riesgosa. A su vez, esta información también se encuentra a disposición del médico, quien tiene acceso a la historia clínica del paciente.
Su compañero siguió su propio camino, pero Noya continuó y avanzó con Ebers, proyecto por el cual recibió varios premios internacionales y que incluso le valió una invitación a Casa Rosada, donde se reunió con el presidente Mauricio Macri.
"A través de concursos le empecé a dar una estructura más de negocio al proyecto y a buscar financiamiento. La idea es salir ahora a buscar inversión privada. Al principio, invertí unos $15.000 o $20.000. La idea era desarrollar un primer prototipo básico para mostrar el concepto a médicos y pacientes. Hoy ya tenemos unos $600.000 recaudados", explica Noya. Y sigue: "Estamos recién haciendo las pruebas clínicas con pacientes, para hacer todo el proceso validatorio. Nuestro objetivo es que el par de plantillas se comercialice en unos 200 y 250 dólares. Y no apuntar solamente a la Argentina, que es un mercado muy chico en lo que se refiere a salud, sino que vamos a buscar alianzas en el exterior para poder exportar, especialmente hacia Europa y Brasil".
Hoy en el mercado hay otros productos similares, pero con precios mucho más altos y que además tienen otro objetivo, principalmente vinculados al deportes o que se comercializan entre profesionales de la salud para realizar estudios. Ebers, en cambio, está pensado para un usuario final.
Noya reconoce que en la Argentina "se está formado un ecosistema emprendedor más fuerte. El financiamiento es la deuda pendiente. En otros países, proyectos que están en el mismo nivel que el mío llevan adquiridos u$s2 millones en financiamiento. Falta ese punch de inversión temprana a riesgo", asegura.
El último reconocimiento que recibió Noya fue el Premio Everis 2018. Gracias a eso obtuvo asesoramiento por parte de i-deals, empresa del Grupo Everis, para mejorar aspectos de su proyecto, y un viaje a España, patrocinado por la empresa.
Allí se disputará la semifinal de los Premios Everis Internacional y si son seleccionados como ganadores, podrán obtener una dotación económica de 60.000 euros para el desarrollo y lanzamiento de su proyecto.
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