Ambito Nacional

A partir del 10-D gobernará con Legislatura dividida

El Frente de Todos logró imponerse con comodidad en la en la elección bonaerense y Axel Kicillof será el próximo gobernador. Sin embargo, el peronismo deberá mostrarse más unido que nunca si quiere darle el mayor marco de gobernabilidad al exministro de Economía. Y es que pese al amplio triunfo, Juntos por el Cambio ganó en cinco de las ocho secciones de la Provincia y la Legislatura será el escenario donde se lleven adelante las batallas más duras.

En lo concreto, la Cámara baja quedará conformada con 45 diputados del peronismo unido que funcionará como un interbloque entre Unidad Ciudadana y el Frente Renovador. El macrismo tendrá 44 ediles propios mientras que habrá tres unibloques.

En las secciones que ponían en juego diputados, el Frente de Todos sólo logró quedar adelante en la primera, desde donde aportó nueve legisladores. De la cuarta, llegarán seis; de la quinta, cinco; y de la séptima, tres. De esta manera serán 23 los diputados que sumar a los 22 con los que ya contaba.

Por su parte, Juntos por el Cambio se quedó con la cuarta, la quinta y la séptima lo que le significó el ingreso de 22 diputados a los 22 que ya tenía. Luego de abrirse de Cambiemos hace pocas semanas, Mario Giaccobe conformó el bloque “17 de noviembre”. Rubén Eslaiman, uno de los diputados reelectos por el Frente de Todos, le confirmó a este diario que el exedil macrista será un aliado del peronismo por lo que el cuerpo oficialista se estiraría a 46 diputados. Incluso podría llevarse uno más en caso de cerrar con Fernando Pérez, diputado de Cambiemos que fue candidato a intendente de Quilmes por Consenso Federal.

Pero no todo está dicho en la Cámara baja. Y es que parte del radicalismo y aquellos ediles que responden a Emilio Monzó podrían encontrar refugio como parte de ciertos acuerdos legislativos con el fin de posicionarse como una oposición menos hostil.

En el Senado, la situación es complicada. En la Cámara alta, los legisladores deberán buscar alianzas concretas para garantizar la salida de leyes cruciales. La mano de Verónica Magario será elemental para poder garantizar la gobernabilidad.

El peronismo se quedó con la segunda y tercera sección, mientras que el macrismo hizo lo propio con la sexta y la octava. De esta manera, el Frente de Todos suma siete senadores a los 13 con los que ya contaba y quedará en 20. Juntos por el Cambio tendrá 26 de las 46 bancas a su favor.

El radicalismo vivirá la misma situación en el Senado. Pero con menor presencia. Sólo seis legisladores vienen del riñón de la U.C.R. Allí apuntará el Frente de Todos en busca de lograr el quiebre interno. “Esperábamos estos resultados, pero de las PASO para acá cambiaron un poco las cosas. Los senadores para cada lado eran los mismos. Quizá esperábamos ganar dos en La Plata en vez de uno. Pero el principal conflicto ahora es que Cambiemos terminó más fortalecido”, aseguro un senador del Frente de Todos.

Juntos por el Cambio apuesta a conservar la unidad para de esa forma convertirse en la piedra más grande en el camino del kirchnerismo provincial. Habrá que ver cómo se sostiene una batalla legislativa que, para empezar, pondrá de nuevo en actividad a una cámara que estuvo mucho tiempo sin funcionalidad.

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