Ayer, a los 95 años, en su villa de la Vía Appia, murió Gina Lollobrigida, la Lollo, la Bersagliera. Había visitado Mar del Plata en 1954 junto a Perón, los dos en pleno momento de gloria, y en 1996, traída por Julio Márbiz, ya como una gloria del pasado, todavía atractiva y envuelta en su fama de estrella, pero a las puertas del retiro. En ambas visitas convocó multitudes. También estuvo en 1985, como fotógrafa profesional, cuando la recibió el entonces presidente Raúl Alfonsín, y e hizo otra visita al país en 1992, ocasión en la que almorzó con Mirtha Legrand.
Adiós a Gina Lollobrigida, emblema del cine italiano
Conocida como la "Bersagliera", visitó varias veces la Argentina desde los 50.
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Gina Lollobrigida. Además de destacada actriz fue cantante de ópera
Nacida en 1927 en las afueras de Roma, modelo desde la adolescencia, a los 19 años entró al cine como figurita de reparto (“Aguila Negra”, con el galán Rossano Brazzi), a los 20 resultó princesa de un concurso de belleza que ganó Lucía Bosé, a los 22 se casó con Milko Skofic, médico que le dio un hijo, y, en una carrera de sucesivos triunfos, a los 26 se convirtió en estrella, gracias a la comedia de Luigi Comencini “Pan, amor y fantasía”, donde formaba pareja con Vittorio De Sica. El hacía de oficial de los bersaglieri, y a ella le quedó para siempre el apodo de “la bersagliera”. La película tuvo una continuación, “Pane, amore e gelosía” (celos), varias imitaciones, y tanto éxito que la actriz terminó trabajando también en Hollywood.
Hermosa, de cintura fina y busto bien italiano, destronó a Silvana Pampanini, rivalizó en fama y belleza con sus coetáneas y con la ascendente Sofía Loren (entonces Sofía, después Sophia por imposición del mercado internacional). En esos tiempos, cabe recordarlo, no había implantes ni cirugías, todas esas mujeres eran hermosas y exuberantes solo por beneficio de la Madre Naturaleza. La Loren se impondría más tarde, porque tenía mucho mayor talento como actriz, y un marido productor, pero esa ya es otra historia.
“Beldades nocturnas”, “Mujer por una noche”, “La burla del diablo”, “La provinciana”, “La romana”, “Notre Dame de Paris”, “La mujer más hermosa del mundo”, “Cuando hierve la sangre”, “Trapecio”, “Salomon y la reina de Saba”, “Desnuda por el mundo”, “Tuya en setiembre”, “Venus imperial”, “La mujer de paja”, “La amante italiana”, “Buenas noches, señora Campbell”, “El rey, la reina y el caballero” son algunos de sus mayores éxitos, cosechados a lo largo de casi cinco décadas. Además de Vittorio De Sica la acompañaron Gerard Philipe, Errol Flynn, Humphrey Bogart, Vittorio Gassman, Anthony Quinn, Frank Sinatra, Burt Lancaster y Tony Curtis, Yul Brinner, Rock Hudson, Sean Connery, David Niven, Jean-Paul Belmondo, siempre figuras de primer nivel. Y además de su marido, también la acompañaron otros señores. Algunos se aprovecharon. Al último, 30 años menor que ella, el hijo tuvo que llevarlo a juicio. Ya esto forma parte de otra clase de espectáculo, que hoy no vale la pena recordar.




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