Aloisi: "Como país existen problemas, pero también muchas ventajas"

Agronegocios

Laboratorios Peyte S.A. lanzó al mercado el coadyuvante Absolut, bautizado así por las múltiples prestaciones que brinda gracias a una tecnología sofisticada que demandó cuatro años de desarrollo. La compañía invertirá un total de 4 millones de dólares para ampliar su planta en Venado Tuerto.

Periodista: ¿Por qué se consideran una empresa líder en el segmento de los coadyuvantes?

Daniel Aloisi: Hace casi 40 años nos iniciamos con la fabricación de productos de higiene y desinfección de tambos y también de coadyuvantes. Luego sumamos una línea de fitosanitarios porque son productos que mueven más facturación y te hacen más notable en la calle. Pero lo cierto es que nunca sacamos nuestro foco en ese segmento. Tuvimos el tercer registro de aceite emulsionable en base mineral de la Argentina y nunca dejamos de innovar.

P.: ¿Qué los llevó a hacer sus propias formulaciones?

D.A.: Esa escuela la marcó mi abuelo, al fundar la empresa con mi padre. Nunca nos gustó “copiar y pegar” y siempre hicimos nuestros desarrollos, incluso con los fitosanitarios genéricos donde hacemos nuestros “blends”. Heredamos esa filosofía porque cuando él empezó lo único que tenía para defender su negocio era el conocimiento y a partir de ahí comenzó a agregarle valor a los productos. Por eso no estamos en el negocio de escala y preferimos desarrollos que surgen de nuestra capacidad, donde hay mayor riesgo pero también más rentabilidad.

P.:¿Cómo fue transitar distintas etapas siendo empresario en la Argentina?

D.A.: Nuestro país nos dio infinidad de oportunidades. Es un país riesgoso en el que hemos pasado por muchas situaciones y si bien todos los años son distintos, es un lugar espectacular en el que si defiendes tu negocio, sos eficiente, apasionado y te esforzas, tenés oportunidades. La realidad es que nosotros venimos creciendo a tasas espectaculares y siempre ganando dinero. Muchos critican y se quejan pero creo que si este mismo proyecto lo lanzaba en un país de Europa, no se si llegaba donde hoy estamos. Como país tenemos muchos problemas pero también muchas ventajas. Me duele mucho lo que pasa, sobretodo en el ámbito social pero creo que tenemos un país increíble.

P.: Hace 3 años se les incendió la fábrica. ¿Cómo lograron recuperarse?

D.A.: La empresa surgió en 1982 a partir de una crisis económica. La multinacional donde trabajaba mi abuelo se fue del país y él se quedó sin trabajo. Si él no hubiese tenido esa necesidad y ese hambre, quizá no sacaba las garras y no lograba todo lo que consiguió. Eso nos lo transmitieron y nosotros seguimos en esa línea, por eso a los nueve meses logramos poner la fábrica en marcha.

Mi papa tenía 62 años cuando se quemó todo. Podría haber cobrado el seguro y decidido su retiro pero nos aseveró que se iba a levantar todo de nuevo. Nos pusimos al hombro esa situación y entre todos lo logramos. Nos ayudaron nuestros proveedores, que nos extendieron los plazos de cobro y también nuestros clientes que comenzaron a pagar a menor plazo. Obvio que ayudó nuestra conducta durante tantos años, pero eso en otros países no se ve, por eso digo que soy un agradecido de nuestra tierra.

P.: ¿Qué desafíos enfrentan de cara al futuro?

D.A.: En los últimos tiempos compramos cuatro terrenos para ampliar la planta que tenemos en Venado Tuerto. En dos de ellos ya tenemos todo construido y ahora estamos realizando una nueva ampliación de la fábrica, que tendrá un total de 9000 metros cuadrados cubiertos. En agosto comenzaremos a construir nuevas oficinas en el Parque Industrial. Esas obras requirieron una inversión de más de 2,6 millones de dólares pero no serán las únicas porque en agosto iniciaremos la construcción de una nueva planta para herbicidas que será exclusiva para esa línea y nos demandará una inversión extra de 1,5 millones de dólares. Con estas obras y nivel de productividad apuntamos a estar entre las 7 empresas más importantes del sector a nivel nacional.

Dejá tu comentario