Alberto Fernández recibió por la mañana a Sergio Massa en Olivos con una foto que buscó llevar calma al mercado de divisas y por la tarde encabezó un acto en Ensenada con Axel Kicillof y Mario Secco, el intendente local que impulsa la candidatura de Cristina Fernández de Kirchner.
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Alberto y Kicillof, juntos contra “maldita derecha”
El Presidente encabeza hoy una reunión del Consejo Nacional del PJ para definir la política de alianzas en el FdT. Mensaje de unidad con el gobernador de Buenos Aires y encuentro con Sergio Massa.
Con ese marco de diversidad del peronismo, Alberto Fernández anunció el llamado a la licitación del Canal Magdalena, una vía de navegación que iniciará al sur del Canal Punta Indio y que posibilitará la conexión marítima entre los puertos del Río de la Plata y del litoral de las provincias argentinas, a través de un corredor logístico para el comercio exterior.
En la actualidad, los buques que ingresan a puertos argentinos a través del Río de la Plata deben esperar en una zona ubicada en aguas de uso común, hasta la autorización de la Administración General de Puertos, bajo la órbita de la nación uruguaya.
Al respecto, el Presidente cuestionó el sistema concesionado que regulaba la hidrovía Paraná-Paraguay-Uruguay, que operaba mediante el cobro de peajes, y anunció la creación de un ente argentino con sede en la ciudad de Rosario. Al respecto, detalló que se realizaron el mantenimiento de las profundidades mediante el dragado y su respectivo balizamiento.
“La semana que viene vamos a estar poniendo en marcha el ente que va a regular el funcionamiento de la hidrovía. Eso es federalizar el país...”, prometió desde Ensenada, y subrayó: “Queríamos recuperar el control de nuestra vía navegable porque eso hace a nuestra soberanía”
Durante su exposición, el mandatario reiteró sus pedidos de unidad para evitar que Juntos por el Cambio, al que calificó como “la derecha maldita”, se imponga en los comicios presidenciales. “Se aproximan elecciones, hay mucho barullo en la política, que haya todo el barullo que quiera haber...”, planteó el mandatario en la previa a la reunión del Partido Justicialista (PJ) que tendrá lugar hoy, y continuó: “Pero por favor, nunca nos olvidemos que debemos estar más unidos que nunca porque nuestra división solo permite que la Argentina una vez más vea postergar sus ilusiones”.
En la misma línea y ante la mirada atenta de funcionarios de su Gabinete y del Gobierno provincial, Fernández señaló: “Miremos hacia el futuro, trabajemos unidos para que la derecha maldita no vuelva a gobernar la Argentina”. Hoy, el Jefe de Estado volverá a reunirse con sus socios para “ponerle fecha” al Congreso Nacional del PJ, encuentro en el que el oficialismo “terminará de definir la estrategia electoral y los precandidatos” de cara a la elección presidencial. Por último, destacó la labor del vicejefe de Gabinete, Juan Manuel Olmos, en al construcción del llamado a licitación, y aclaró que se trató de una “decisión del Estado Nacional” que ocurre y repercute en la provincia.
En la previa, Axel Kicillof también hizo uso de la palabra en la celebración de la construcción del canal. “Es una deuda que tenemos desde hace demasiado tiempo”, ponderó y agregó: “No puede ser que debamos pedir permiso para navegar nuestros ríos y nuestros mares, y la solución se llama Canal Magdalena”.
“No es la primera vez que se abre esta licitación: ya lo habíamos hecho en 2015 por la decisión política de Cristina Fernández de Kirchner pero, como tantos otros proyectos estratégicos, fue dejado sin efecto tras el cambio de Gobierno”, sostuvo el gobernador y añadió: “Hoy este sueño se hace realidad porque el Estado avanza nuevamente en una obra imprescindible para reducir las demoras con un canal más ancho y más barato, que nos va a permitir ser más competitivos”. El proyecto prevé un presupuesto total de $40.000 millones a invertir en dos etapas, una de relevamiento y otra de dragado, en tanto que posteriormente se llevarán a cabo tareas de balizamiento. Las obras son estratégicas para el desarrollo de la provincia de Buenos Aires, ya que incrementarán las cargas transportadas por los puertos bonaerenses; permitirán la salida y entrada directa entre el mar y el litoral fluvial; evitarán que las cargas dependan del paso a través de Montevideo; y reducirán significativamente tiempos y costos logísticos.


