Home office y tecnología: liderar en la virtualidad

Ambito BIZ

Más del 70% de las empresas invirtieron en equipos y software para llevar las oficinas a los hogares. La importancia de la capacitación en liderazgo y tecnología.

En año 2020 está signado por la pandemia global del coronavirus. En Argentina desde marzo con la instauración del Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio, varios ejes de la vida cotidiana cambiaron y el trabajo fue uno de ellos. La tecnología fue la gran aliada para la continuidad de las actividades y las empresas debieron readaptarse mediante la compra de equipos, software y capacitación en liderazgo para que los trabajadores enfrenten la nueva realidad.

“Las empresas en general no estaban preparadas para mutar a un 100% de trabajo remoto, tanto ideológicamente como estructuralmente, y eso dificultó la adaptación a la nueva modalidad”, advierte Martín Cornejo, gerente Comercial en Megatech, sin embargo, el proceso se dio en un corto tiempo como explica Guillermo Bracciaforte, COO de Workana: “A pesar que muchas empresas no creían que el trabajo remoto podría funcionar, respondieron de manera bastante ágil y la mayoría logró adaptarse en menos de un mes”.

Según datos del sector IT, más del 70% de las empresas locales tuvieron que comprar equipos para sostener su operación en medio de la pandemia, en especial computadoras para que sus trabajadores desarrollen sus tareas de manera remota. Además de notebooks, hubo que hacerse software como VPNs, máquinas virtuales, paquetes de seguridad y accesos remotos, entre otros, para llevar el trabajo a la casa. “Para teletrabajar es necesario una capacitación, ya que las personas estaban acostumbradas a trabajar de otra manera. Las empresas tuvieron que adaptar sus sistemas y herramientas de trabajo, y para ello la capacitación es fundamental”, comenta Bracciaforte de la plataforma de trabajo freelance.

“La tecnología está para acompañar a la productividad en ese cambio de paradigma”, insiste Cornejo de Megatech una empresa de servicios y soluciones de IT, al tiempo que describe que utilizan Work4U y Mego (Chatbot de Inteligencia artificial), dos herramientas de gestión que permiten estar siempre en contacto con los equipos y resolver necesidades de manera ágil.

En el caso de E3, una plataforma de comercio electrónico, su estructura pasó de 30 colaboradores a más 120 durante la pandemia y el 70% nunca estuvo físicamente en la oficina. Su CEO Diego Gorischnik explica que tuvieron buenos resultados “gracias a la implementación de procesos, comenzando por la incorporación de un área nueva de Recursos Humanos, la capacitación a los líderes y la observación y análisis del rendimiento individual”.

Las herramientas más utilizadas por las empresas son Salesforce para comercial, Genesys, Balcony e Inmotion para operaciones, IBM y Wrike para desarrollo. Y, a lo largo de toda la estructura, la mayoría maneja Zoom o Google Business en todos sus formatos.

Más allá de la compra de tecnología y la capacitación para su uso, también el foco debe estar en el management. “No se trata solo de comprar computadoras, hay que ver cómo liderar a los grupos en la virtualidad”, advierte Georgina Sticco, directora de Grow, una consultora de género y trabajo.

En ese sentido, la especialista destaca que hay que liderar a los grupos trabajo basados en objetivos y no en el tiempo que están frente a la computadora. “La productividad ya no tiene que ver tanto con tiempo que le lleva hacer determinada tarea sino con alcanzar determinados resultados. Creo que el gran aprendizaje este año”, completa.

Sticco también recomienda tener en cuenta la variable generacional y la de género ya que muchas veces las responsabilidades en los hogares que caen más sobre las mujeres que sobre los varones. “Es necesario mucha sensibilización, estar más abierto a escuchar que les pasa a estas personas, que les pasa a los que están solos y sus niveles de angustia y que les pasa a los que tienen niños”, sostiene.

En cuanto a los empleados, una reciente encuentra de CEMA sobre el teletrabajo en Argentina sostiene que el 87% considera que tiene las habilidades para trabajar de manera remota, pero detectan barreras en sus hogares: la principal son las interrupciones familiares, seguido por las condiciones de conectividad y los espacios físicos inadecuados.

Pese a ello y en esa nueva normalidad todo indica que las empresas fueron perdiendo el miedo a generar equipos de trabajo remoto y han incorporado herramientas para esta nueva forma de trabajar que todo indica llegó para quedarse.

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