ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

3 de junio 2026 - 14:36

Las claves del turismo corporativo, entre la virtualidad y la transformación tecnológica

Mercedes del Castillo, de Furlong Fox; y Rodrigo Cotelo Iriart, de Emburse, encabezaron el tercer panel de Ámbito Debate Business & Travel Experience.

ver más

Mercedes del Castillo, de Furlong Fox; y Rodrigo Cotelo Iriart, de Emburse, encabezaron el tercer panel de Ámbito Debate, vinculado al turismo corporativo.

La directora comercial de Furlong Fox, Mercedes del Castillo; y el global account executive de Emburse, Rodrigo Cotelo Iriart, protagonizaron el tercer panel de Ámbito Debate sobre turismo: Business & Travel Experience, que contó con la moderación del jefe de redacción de Ámbito, Ariel Basile.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Del Castillo describió a Furlong Fox como “una empresa argentina de capitales nacionales con aproximadamente 180 colaboradores cuyo principal negocio son los viajes corporativos y grupos y eventos, que son las dos unidades más grandes, a las que se suman dos más chicas como viajes personales o vacaciones y deportes, que es un nicho específico para selecciones, federaciones y más”.

A la par, Cotelo Iriart definió a Emburse como “una firma que hace automatización de reportería de gastos para el sector de viajes, sea corporativo, de lujo u ocio” y explicó: “Nuestra tecnología automatiza y monitorea automáticamente las fluctuaciones de los proveedores, incluso después de la emisión de un ticket aéreo”.

“En los últimos años hemos visto que, al saber tu interés en un destino y que estás buscando, proveedores usan sus algoritmos y hacen lo que llaman una personalización de una oferta y ven cuánto pedir por la misma disponibilidad, pero lleva un poco a un abuso. Fue una manera de reaccionar a eso y proveerle a empresas o agencias esa tecnología para ver si hay una oportunidad de ahorro”, detalló.

La realidad del turismo corporativo

Al analizar la realidad del turismo corporativo, Del Castillo mencionó a la pandemia como “un hito doloroso, con ocho meses donde no despegaba ningún avión”, pero advirtió que “la pregunta que nos tenemos que hacer ahora es para qué están viajando, porque esa es la profundidad de análisis”.

“Las empresas pasaron de viajes más transaccionales, donde los presupuestos alcanzaban y se viajaba a mirarlo como una decisión más estratégica. De hecho, el crecimiento interanual de 2025 del gasto del viaje corporativo global fue del 6,6% y desaceleró ,porque en 2024 era del 10%”, repasó al comparar cifras.

La directora comercial de Furlong Fox, Mercedes del Castillo,

Del Castillo definió al turismo corporativo como un sector estratégico.

De todos modos, consideró que “son indicadores de que es una industria clave” e indicó que “en Argentina el turismo en total, porque no hay datos desagregados, representa un 6,8% del PIB, por lo que es una industria estratégica junto a agro, energía y minería”.

“Dentro de lo que es viajes corporativos, esas industrias están viajando más, impulsados por inversiones que vienen del exterior. Otras, como farmacéutica o retail, se ven un poco más afectadas por las condiciones macroeconómicas y tienen una reducción de los viajes”, precisó.

La virtualidad y lo irremplazable de la experiencia

Cotelo Iriart analizó el avance de la tecnología y analizó: “En los últimos diez años, con las reuniones virtuales, hay algo de cuándo vale la pena estar en persona o no, pero hay algo que ni la inteligencia artificial va a poder reemplazar que es la experiencia de la persona que compra”.

“El 70% de las empresas que compran es la experiencia de comprar. Quieren aprender algo nuevo, sentirse valorados. La experiencia humana, de comprar en este caso, no va a ser reemplazada por la IA por más que tengamos un montón de eficiencia”, resaltó y añadió: “Lo que va a ser muy difícil es reemplazar cómo te sentís comprando con un chatbot. En cambio, vernos y conocernos es irremplazable en la parte comercial”.

El nivel de productividad para que un empleado se sienta entrenado también es clave. Un empleado no aprende si tiene una muletilla que tiene que estar entrando todo el día a ChatGPT, contra aprenderlo donde lo pueden sentir, en el hipotálamo”, comparó.

Sobre el punto, Del Castillo consideró que “es una realidad concreta que la virtualidad se llevó los viajes más simples, sea para tener un one to one con tu jefe si no lo tenías en la misma ciudad o las capacitaciones más sencillas, o las reuniones de seguimiento”.

No obstante, contrapuso: “Aprendimos que podemos trabajar bien desde casa, pero eso no se llevó y de hecho empezó a cobrar mucha más relevancia que la presencialidad es en los grupos, incentivos y capacitaciones más grandes. Ahí la presencialidad empieza a tomar un peso específico súper importante”.

La inteligencia artificial y la transformación tecnológica

Cotelo Iriart reconoció que la IA “está transformando todo” y lo comparó con la aparición del buscador de Google o la llegada de internet. “Creo que estamos en una nueva era donde el aceleramiento de cosas que sucedieron en 20 o 30 años, va a estar reducido a tres o cuatro años”, anticipó.

A su vez, planteó: “Estamos en un cambio generacional de gerencia y de cada empleado. Hay una expectativa de si lo puedo hacer en el celular por qué no lo puedo hacer en mi herramienta de reporte de gastos o cuando busco un viaje. El paradigma también está en la expectativa del cambio generacional a nivel de productividad con la IA generativa”.

el global account executive de Emburse, Rodrigo Cotelo Iriart

Cotelo Iriart puso el foco en el avance de la IA.

“Parte del límite es la utilización en los modelos públicos de la IA de lo que son cosas privadas y confidenciales y va a cambiar el tipo de entrenamiento de seguridad de datos, con nuevos estándares que van a agregar certificaciones a pasar como empleados. Somos todos responsables de cuánto queremos entrenar a la IA y en qué . Terminan siendo preguntas filosóficas, porque estamos entrenando una conciencia mundial colectiva de alguna manera. La tecnología está ahí y hay que orquestarla a la cultura de la empresa”, definió.

La autogestión de las empresas

En tanto, Del Castillo puso el foco en la adopción en el sector privado. “Si lo miramos del lado de las empresas, ya no hay pliego de licitación que llegue sin un pedido de una herramienta de autogestión, que es un robot de búsqueda que tiene parametrizadas las políticas de viaje, acuerdos corporativos, tarifas negociadas y flow de aprobación”, reveló.

Entre los beneficios, habló de “un costo por transacción más económico” y el hecho de que “la gente ya no quiere esperar dos o tres horas cuáles son las opciones para volar mañana a Córdoba y quiere tener una autonomía para armar su agenda”.

“De 100 empresas, 80 tienen autogestión y el promedio de adopción es del 40%, pero tiene mucho potencial de mejora porque hay algunas que están en el 80%. Además, es una herramienta complementaria a equipos de atención, no viene a invalidarlos”, observó.

En ese punto, Cotelo Iriart consideró que “la autogestión es importante porque es la tranquilidad de la empresa de que la política va a ser respetada” y agregó: “En el Río de la Plata recién nos estamos despertando del rol del clave de un gerente de gestión de viajes en cada empresa, que puede generar ahorros de millones de dólares”.

A esto, Del Castillo agregó que se debe “mirar el costo real y no el precio de los pasajes”, algo vinculado a la productividad y que puede sumar el bleisure a la política de la empresa.

Las empresas y el control de gastos

Al ser consultado por los controles de los gastos de viajes corporativos de las empresas, Cotelo Iriart dijo que la realidad es diversa. “En pharma tienen tarjeta corporativa y no van a auditar un comprobante menor a 75 dólares”, precisó.

No obstante, cuestionó que muchas firmas “tienen dos o tres agencias por países, cuando hay que centrelizar” y cuestionó la “gran desconfianza” en algunos casos. “El costo de la auditoría es mucho más grande y en el 80% de los casos no va a haber malicia”, apuntó.

Del Castillo sumó la posibilidad de limitar esa posibilidad con ayuda de la tecnología. “Hoy hay formas de limitar la tarjeta a usos específicos y ayudar al control, sobre todo cuando tenés una nómina muy grande de viajeros corporativos”, expresó.

Así, observó que “si bien el costo sigue siendo clave y la presión sobre los presupuestos es grande, no hay que mirar un viaje puntual, sino la tarifa promedio, para así poder hacer el ajuste que sea necesario”.

Últimas noticias

Te puede interesar

Otras noticias