24 de agosto 2006 - 00:00
Apoyo a familia de docente
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El hermano de la docente desaparecida anticipó que a partir de ayer, parte de la familia y amigos de «Betty» comenzaron a realizar una búsqueda en Tafí del Valle, donde la orden franciscana tiene una casa de retiro, a la que solía ir la docente.
Rastrillaje
En tanto, la Policía concretó un nuevo rastrillaje en Los Nogales, paraje próximo al dique El Cadillal, en el afán de encontrar elementos que puedan servir para esclarecer el caso.
Por su parte, en declaraciones a la prensa, el abogado Jorge Lobo Aragón, quien representa a Julio Navarro, pareja de la desaparecida, consideró que hay que tratar con prudencia el tema de la comprobación de que es sangre humana la encontrada en el auto y en la casa de las acusadas Susana Acosta y Nélida Fernández.
«La denominada prueba reactiva (luminol) nos sirvió para corroborar que se trataba de sangre humana, ahora tenemos que avanzar y determinar si pertenece a Argañaraz, para lo cual hay que someter a pruebas de ADN a los familiares», dijo el letrado.
La hipótesis más firme sobre la que trabaja la fiscal es que las dos acusadas, ambas ex religiosas, están vinculadas con la desaparición de la maestra y que el hecho tuvo que ver con celos laborales, ya que Argañaraz estaba por ser nombrada directora del colegio Padre Roque Correa, donde trabajaba Acosta.




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