8 de mayo 2011 - 22:45
Botnia: nueva marcha para exigir que se vaya
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La Argentina había elevado su queja porque la planta de Botnia diluye sus efluentes industriales en el río Uruguay, una práctica desaconsejada, y el país vecino reconoció sin embargo esta situación mediante la misma resolución y le otorgó a Botnia un plazo de 45 días para que modifique el sistema.
El cambio de la ley también exasperó el ánimo de los combativos ambientalistas, quienes ayer aprovecharon la amplia cobertura mediática para anunciar: «Expresamos nuestras dudas respecto al plan de control interno de la planta de Botnia UPM. El río va muriendo» por la presencia de la procesadora de celulosa. Y reclamaron a la Presidente mayor voluntad política para la «aplicación irrestricta del derecho ambiental y las leyes sancionadas por el Congreso nacional y que a la fecha no son cumplidas».
Al acto -que según los organizadores reunió a 40 mil personas- asistieron varios dirigentes políticos, entre ellos el candidato a jefe de Gobierno porteño Fernando Pino Solanas; el diputado y candidato a gobernador por el Peronismo Federal Jorge Busti; el actual vicegobernador, José Lauritto, y el intendente de Gualeguaychú, Juan José Bahillo.
«El Gobierno nacional no honró su compromiso de causa nacional al no haber exigido el monitoreo como lo planteó la Asamblea», denunció Pino Solanas y agregó que «la causa de Gualeguaychú está por encima de las banderas ideológicas y políticas».



