En este nuevo escenario, el gobierno chaqueño invitó a las autoridades del Instituto del Aborigen Chaqueño (Idach) a volver a reunirse el próximo miércoles, tras fracasar una reciente mesa de negociación encabezada por Nikisch. En este caso, serán recibidos por el ministro de Gobierno, Hugo Matkovich. En lo que respecta al decreto, Nikisch dio de baja por razones de «legitimidad» las resoluciones dictadas por el Instituto de Colonización chaqueño, y declaró de «utilidad pública e interés social» las tierras entregadas al grupo Gualtieri. Objetivo El objetivo, según el decreto, es «reivindicar las tierras en cuestión, en favor de la creación de zonas de reserva o para el desarrollo de actividades o explotación agrícolas, ganaderas o forestales». Además se destacó «la implementación de planes de colonización alternativos con destino a los primigenios o naturales pobladores del lugar, a través de la subdivisión de la superficie en unidades económicas aprovechables y ajustadas a las disposiciones legales vigentes». La medida fue celebrada por aborígenes de las etnias toba, wichi y mocoví que acampan desde hace casi dos semanas en la plaza central de Resistencia, frente a la sede de la gobernación. Los manifestantes exigen la restitución de tierras y mayor asistencia por parte del gobierno. «Es un triunfo del amplio espectro de los movimientos de hermanos aborígenes y campesinos chaqueños, que están en lucha desde hace semanas», aseguró el subsecretario de Tierras para el Hábitat Social, Luis DElía, en su segundo desembarco en tierras chaqueñas, el pasado jueves, para nacionalizar el conflicto. Para el líder piquetero, «es deseable esperar que se anulen también decenas de resoluciones dictadas por el Instituto de Colonización del Chaco, que trianguló en forma espúrea tierras que poseían legítimamente los aborígenes y campesinos pobres». «Este decreto 953 debe recorrer el país como ejemplo a imitar», enfatizó.
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