Chaco: bajarán salarios a funcionarios ineficaces

Ambito Nacional

Chaco - ¿Motivar o penalizar? Jorge Capitanich se inclina por la segunda opción. A contramano de la decisión del jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, de otorgar un plus salarial anual a los funcionarios que hagan buena letra en su gestión, el mandatario justicialista chaqueño planea disparar descuentos de sueldos a aquellos que no cumplan con las metas previstas.
En esa línea, inclusive no descartó una «renovación parcial de los equipos» en los próximos meses, a partir de «una reformulación del sistema de organización del Estado».
Algunos ministros y secretarios del ex senador nacional -hoy ultraalineado a Cristina de Kirchner- ya pueden empezar a ajustar sus gastos personales: la propia primera dama chaqueña, la polémica diputada provincial Sandra Mendoza, se encargó de ventilar por todos los medios el nombre de las piezas del gabinete de su marido que no cuentan con su aprobación en materia de productividad.
Sin ir más lejos, esta semana Mendoza descerrajó amargos cuestionamientos contra el ministro de Salud, Oscar Holzer, y contra la subsecretaria de esa cartera, Teresita Benítez. «Hasta acá llegó mi paciencia», señaló respecto de la gestión de ambos -a la que critica-, además de tildarlos de «ineptos e inútiles». Incluso presentó un pedido de informes ante la Legislatura respecto de dos funcionarios elegidos por su propio esposo.
Días antes, el blanco de la iracundia de la compañera de ruta de Capitanich había sido el propio Jorge Alcántara, estratégico ministro de Gobierno chaqueño. «Si no es capaz de cuidar al gobernador se tiene que ir», denunció luego de que el mandatario recibiera una andanada de huevos por parte de productores -en disconformidad por su defensa de las retenciones- en la localidad de Pampa del Infierno.
En las últimas horas, Capitanich aseguró que instrumentará «un sistema que es un descuento de sueldo a los funcionarios que no cumplen con las metas verificables». Con esa meta, adelantó que imprimirán cambios a la «auditoría interna, para transformar las direcciones de administración en sistemas de verificación de metas físicas y financieras».
«Acá hay una gestión que tiene que ver con la gestión pública: cuando un funcionario es ineficiente y faltan medicamentos en el hospital, o leche para un programa, eso requiere inexorablemente de un sistema de penalización», agregó, además de enfatizar que «así debe ser, porque la gente sufre las consecuencias de una gestión deficiente».

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