6 de noviembre 2002 - 00:00

Con gusto a tradición

Pocos podrán, a pesar de esto, evitar la tentación de despachar un suculento asado acompañado de las distintas variedades de vino que ofrece el país. En distintos puntos del mapa los asadores se restriegan las manos pensando qué corte de carne elegirán para este fin de semana. Mientras en la Pampa Húmeda las vacas son las eternas candidatas a crepitar sobre las brasas, en el norte preferirán la blanda carne de un cabrito. En el Litoral, en tanto, es buena oportunidad para cotejar las dotes de pescador y comparar el tamaño de los dorados que caerán en la parrilla, al tiempo que los patagónicos volverán a elegir entre cordero y trucha como si se debatieran entre los elementos de la tierra y el agua. Esta última disyuntiva podría ser superada por un plato que pocos se atreven a degustar en la actualidad pero que puede ser una prueba auspiciosa: ranas guisadas o fritas.
Mención aparte merecen las prioridades alimentarias de los
cuyanos centradas en el magnetismo de las picadas. De allí que un buen vino pueda ser acompañado por aceitunas, jamón crudo y queso.

En el mismo rubro discutirán los cordobeses de Colonia Caroya y los bonaerenses de Mercedes y Tandil quien ostenta los mejores salames al 10 de noviembre de 2002.

Para la tarde, sin embargo, todos los comensales tendrán revancha con una ronda de mate, bizcochos de grasa, tortas fritas, chipá, buñuelos y demás exquisiteses con que fueron bendecidas estas tierras al sur del continente.

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