13 de julio 2005 - 00:00

Crisis docente en 6 provincias

Los paros y movilizaciones de docentes se han instalado como una constante en la enseñanza provincial y federal, afectando a uno de los sectores más sensibles de la sociedad, junto con la salud, casualmente el otro principal foco de masivos conflictos. Con graves problemas durante la primera mitad del año, todo indica que tras las vacaciones de invierno las escuelas de muchas provincias no retomarán el normal dictado de clases.Estos problemas, ya estructurales en la educación argentina, se dan ahora paralelamente con el lanzamiento que el ministro de Educación de la Nación, Daniel Filmus, está haciendo de la ley de financiamiento educativo, que actualmente se encuentra en pleno proceso de discusión y será presentada en breve ante el Congreso nacional.
La promesa de Filmus apunta a
«alcanzar en 2010 una inversión (para Educación) equivalente a 6 por ciento del Producto Bruto Interno», aumento que sería «cercano a $ 9.000 millones».
Se espera, además, que se haga más equitativa la distribución del gasto en educación. «Actualmente, 25 por ciento de toda la inversión educativa le corresponde al gobierno nacional y el otro 75 por ciento a las provincias; pero la futura ley contempla llevar esa proporción a 40 y 60 por ciento, respectivamente», manifestó Filmus.
En el marco de masivas y generalizadas exigencias gremiales por subas de sueldos en todo el país, los docentes han encabezado generalmente las protestas y hay sido sus gremios los que más arduas negociaciones han sostenido con diferentes gobiernos. Aun así, la situación parece no presentar mejorías, con el consiguiente y habitual perjuicio de los alumnos de todos los niveles de enseñanza.
La situación es hoy particularmente compleja en los distritos de Buenos Aires, Chaco, Tierra del Fuego, Salta, Córdoba y Santiago del Estero.
En Salta, por caso, la asamblea de gremios docentes salteños decidió retomar el plan de lucha a partir del 1 de agosto próximo, con paros progresivos que comenzarán con una huelga de 24 horas, en reclamo de $ 750 de sueldo básico y otras reivindicaciones laborales. En tanto en Chaco, donde aún no ha comenzado el receso invernal, continúa el paro por tiempo indeterminado. En igual situación paran los docentes fueguinos; en tanto el Frente Gremial Docente de Buenos Aires -uno de los más combativos- se mantiene alerta para iniciar nuevas medidas de protesta cuando las clases se reanuden el 22 de julio.
A su vez, de ríspidas negociaciones son los casos restantes. Los maestros cordobeses se encuentran en pleno proceso de negociación con el gobierno local, al que exigen un sueldo inicial de bolsillo de $ 1.000; mientras en Santiago del Estero los docentes no se deciden a aceptar la oferta provincial de un incentivo de emergencia de $ 80.

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