23 de mayo 2008 - 00:00
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Fue la culminación de una nueva y dura pulseada desarrollada ayer en Buenos Aires entre empresarios y gremialistas para intentar destrabar la rebelión, y que finalmente no logró derivar en un acuerdo.
Con la sede laboral como telón de fondo, en la mesa de negociaciones discutieron los representantes empresarios; dirigentes del Sindicato del Petróleo y Gas Privado de Santa Cruz -entre ellos, su titular, el reelecto Héctor «Chaco» Segovia- y el subsecretario de Trabajo provincial, Raúl Santibáñez.
En contraste, el sindicato de Trabajadores del Petróleo y Gas Privado de Río Negro y Neuquén y los empresarios arribaron a un acuerdo y firmarán el próximo lunes la primera paritaria del sector. El acuerdo contempla un incremento de 19,5% y una serie de bonificaciones, que hoy a las 15.30 dará a conocer en asamblea el secretario general del gremio, Guillermo Pereyra, claramente más moderado que el virulento Segovia, quien no cuenta con el apoyo de su par de Río Negro y Neuquén ni tampoco el de la Federación Nacional de Sindicatos Petroleros.
En lo que respecta a la embestida santacruceña, para ejercer una mayor presión, por la tarde los petroleros del norte provincial -que reclaman una suba de 19,5% y el pago de ítems adeudados- amenazaron con activar cortes totales desde las 0 de hoy en las rutas 12 (nacional) y 26.
La demora en arribar a un acuerdo envalentonó a cuatro de los candidatos que perdieron días atrás la interna sindical con Segovia -Juan Barrientos, Néstor Rivera, Rubén Uribe y José Pérez-, al punto de anunciar que desembarcarán en la sede laboral porteña para intentar «exigir» a los empresarios que negocien con ellos y no con los dirigentes reelectos.
«No hemos recibido noticias sobre lo que se pudo haber arreglado y los compañeros están muy preocupados», aseguró Barrientos, en declaraciones difundidas por el diario «El Patagónico», además de enfatizar que funcionarios de la cartera de Trabajo prometieron recibirlos. «Nosotros levantaremos el paro, por lo menos en Las Heras, para sentarnos a conversar», aportó por su parte Rivera.
En los últimos días, el ex presidente bajó a Santa Cruz con la expresa orden de resolver el grave conflicto para no incrementar el costo político que genera la perpetuación de la protesta. La estocada se mide, por caso, en los $ 30 millones que la provincia que gobierna Daniel Peralta dejó de percibir en regalías no cobradas. El mandatario y las empresas se vieron obligados a volver a negociar con Segovia, tras su éxito en las urnas, en peligrosa unción de los violentos.




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