Córdoba - El acercamiento político entre la Casa Rosada y Daniel Giacomino incluye obligaciones puntuales para el intendente electo de Córdoba, que fue instado a poner manos a la obra para garantizar una alta concurrencia de radicales concertadores en el acto que Cristina Fernández de Kirchner brindará en el Orfeo este jueves. Tras su encuentro con Néstor Kirchner en la Casa Rosada, el cordobés recibió órdenes expresas de un preocupado oficialismo que teme flaquear en territorio cordobés. Las dudas K surgen con motivo de la distancia y las críticas que decidió imponer el gobernador José Manuel de la Sota y del rechazo manifestado por Luis Juez, jefe político de Giacomino, al menos hasta la semana pasada. A su vez, no resulta suficiente para el kirchnerismo la estructura del Frente Córdoba Nuevo, que comanda Patricia Vaca Narvaja. En su paso por Buenos Aires, Giacomino se apersonó en el despacho de Alberto Fernández, el gestor de esta nueva sociedad. Allí, a cambio de la promesa de destrabar créditos para obras y necesidades de la comuna, el futuro intendente deberá convocar a todos los jefes comunales que se enrolan en el radicalismo K de la provincia y convencerlos de que trabajen para el acto de Cristina. «Juez siempre dijo que se pueden ganar elecciones sin Kirchner, pero no se puede gobernar sin su apoyo», explicaron desde el entorno de Giacomino.
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