La llegada de las primeras 300 mil dosis de vacunas contra el covid-19 se traduce no sólo en un factor de alivio sanitario sino en el comienzo de lo que, a priori, promete ser el inicio de un camino hacia la normalización de un país interior que todavía se esfuerza por reconstruir lo que la pandemia destruyó.
Gobernadores se aferran a la vacuna para sanar la economía provincial
Si bien la esperanza primordial es equilibrar el plano sanitario, la campaña contra el covid-19 busca también recomponer las finanzas públicas.
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Esa expectativa tomó forma en el contacto virtual que Alberto Fernández mantuvo el fin de semana con todos los gobernadores para la coordinación de la campaña de vacunación que arrancará en la región del AMBA, la zona del país más comprometida por los contagios, y seguirá a partir de mañana en el resto del país con la limitación que, en rigor, impone el lento proceso de adquisición de las variantes de inmunización que tienen en vilo al mundo entero.
El plan de vacunación contará con 116 mil integrantes de los equipos de vacunación, entre vacunadores y personal de apoyo, y 7.749 establecimientos de salud acondicionados para vacunar, además de 10 mil voluntarios que se sumarán a través del Programa Activar.
Por su parte, las provincias terminarán de pulir por estas horas los detalles de los protocolos propios, con particularidades como las de La Pampa, donde el gobierno del peronista Sergio Ziliotto habilitó, la semana pasada, un registro de interesados en aplicarse la vacuna. El resultado fue abrumador: más de 10.400 registros, a razón de dos inscriptos por minuto, un número que excede ya las dosis inicialmente previstas para este primer tramo, que serían de cerca de 3 mil. Un recurso al que también apeló el gobierno de Axel Kicillof. O el caso de Jujuy, que determinó que aquellos que se nieguen a recibir la dosis de cualquiera de las variantes que se proyectan, deberán completar una declaración jurada.
“La vacunación no es obligatoria sino opcional, por lo que hemos preparado una declaración jurada para quien no se quiera vacunar”, dijo el ministro de Salud, Gustavo Bouhid, quien precisó que esperan el arribo de 225.000 dosis que fueron solicitadas a Nación.
Pero mientras la incertidumbre sanitaria continúa, los gobernadores se aferran al diseño de las políticas para el 2021 en el que deberán poner a prueba, más que nunca, su capacidad para sobrellevar de manera individual y una crisis de dimensión global.
Los planes iniciales de las gestiones que inauguraron en diciembre de 2019, sin imaginar el devenir tempestuoso de esta maldita epidemia, quedaron postergados por la agenda de urgencia que impuso el coronavirus.
Por eso el año que comienza en pocos días más representa un doble desafío, porque no sólo obligará a revalidar el compromiso asumido en diciembre de 2019, sino que demandará un esfuerzo adicional en materia económica para reconstruir la matriz productiva y social deshilachada a lo largo de todo este año.
No será, sin embargo, el único factor de presión. El 2021 llega con la presunción también de la escala electoral para renovar a nivel nacional 127 bancas de en Diputados y un tercio del Senado.
Además de la renovación total de más de una decena de legislaturas provinciales.
Para Corrientes y Santiago del Estero, dos distritos desfasados del calendario electoral general por efecto de sucesivas intervenciones federales, no será un año más. Allí se votará para gobernador y todo indica que, si bien se trata de dos provincias con escaso impacto político nacional, ni el oficialismo ni la oposición desaprovecharán la oportunidad de nacionalizar el resultado.
El factor de recuperación económica también estará muy ligado a la inmunización de la población del país interior. Pese a que las restricciones que impuso la pandemia en las distintas actividades productivas se tradujeron en un mazazo para los ingresos de las arcas de las provincias, el 2020 termina con señales auspiciosas.
La más contundente está dada por la mejoría que evidenció la recaudación de impuestos provinciales, que en términos interanuales registró una oxigenación del orden del 27% en promedio, aunque todavía está lejos de la cadencia pre-pandemia. La coparticipación transita por carriles similares.
Además, en medio de este delicado escenario, una docena de provincias inició este año un proceso de reestructuración de deuda bajo legislación extranjera por cerca de u$s 12 mil millones, con final abierto aún en la mayoría de los distritos (sólo el mendocino Rodolfo Suarez, el neuquino Omar Gutiérrez, el chubutense Mariano Arcioni, y la rionegrina Arabela Carreras cerraron un acuerdo).
Si bien la apuesta por la reactivación plena de la economía del interior también depende de una inmunización independiente de los efectos de una vacuna contra el coronavirus, nadie duda de que el antídoto para equilibrar el plano sanitario será el primer paso.
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