19 de marzo 2004 - 00:00

Graves incidentes en protesta contra jaqueado Alberto Rodríguez Saá

Si bien no hubo enfrentamientos con la Policía, la policía antimotines quedó apostada en el interior, dispuesta a hacer frente a un potencial intento de intrusión, que al menos hasta anoche no se había concretado. Pero al cierre de esta edición el grueso de la gente se había desconcentrado.

Se trata de los incidentes más graves registrados en la provincia desde 2002,
en el marco de una protesta desatada luego de que el por entonces mandatario Adolfo Rodríguez Saá intentara dividir a la capital en cuatro distritos. En esa oportunidad la Legislatura resultó con graves destrozos.

• Demostración de fuerza

La masiva protesta provincial de ayer para reclamar soluciones a una serie de conflictos que se desataron en los últimos meses se hizo bajo el lema «hoy somos todos docentes». Entre 10 mil y 10 mil personas de la agrupación católica LaicosAutoconvocados; la Asociación de Docentes Estatales; los combativos sindicatos de Trabajadores Municipales, Obras Sanitarias, Viales y Taxistas,ATE con el apoyo de partidos políticos de la oposición y la Universidad Nacional de San Luis marcharon por las calles de la capital provincial junto a representantes y delegaciones de distintas ciudades del interior.

Frente a la Casa de Gobierno reclamaron que la gestión de Alberto Rodríguez Saá dé marcha atrás con las medidas que afectan a los docentes, viales provinciales y a la Iglesia Católica que le adjudica al gobierno «una actitud anticatólica» y exige el cese del hostigamiento a algunos sacerdotes.

Con el correr de las horas, los ánimos de los manifestantes se fueron caldeando y, pasadas las 18, la protesta derivó en graves incidentes
cuando se desprendió un grupo violento que derribó las vallas de protección de la Casa de Gobierno y con ellos rompió los vidrios de la puerta de entrada. Luego hubo pedradas y huevazos, mientras los más duros prendieron fuego a una bandera en la fachada oficial, y arrojaron un cartel encendido al interior del edificio.

También hubo incidentes con manifestantes provenientes de la ciudad de Mercedes
, que derribaron las barreras de un peaje a 20 km de la capital provincial. Los distintos sectores coincidieron en un documento en sostener que «el respeto, la unidad y el acuerdo de todos los sectores harán una sola voz del pueblo de San Luis».

Fue la segunda protesta realizada en lo que va de la semana. Temprano, con el lema «por la paz, el derecho al trabajo y la hermandad de los sanluiseños», pastores evangélicos y sacerdotes oraron en la Plaza Pringles, en el corazón del centro puntano, en un intento de poner paños fríos a la grave crisis que atraviesa la provincia.

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