25 de octubre 2009 - 23:49
Guerra entre viñateros e inmobiliarios
-
Crisis del transporte en las provincias: advierten que el 80% de las empresas tiene problemas para pagar sueldos
-
Reforma electoral: qué provincias mantienen vigente el sistema PASO
Esta semana envían a la Legislatura mendocina un proyecto para limitar las construcciones urbanas en zonas aptas para cultivos.
No obstante, no dejaron pasar la oportunidad para hacer sus demandas. Desde el Colegio de Corredores Públicos Inmobiliarios de Mendoza reclamaron que, además de planificar dónde se construye y dónde se cultiva, el Estado provincial tendría que ocuparse de facilitar la construcción en los baldíos que hay en la provincia. En efecto, los representantes de ese organismo sostuvieron que el Gobierno debería trabajar en el desarrollo de «beneficios impositivos» para que se ocupen esos lugares vacíos «y no se piense en construir en zonas aptas para cultivo», al mismo tiempo que acordaron con el Consejo que «es un despropósito avanzar en zonas cultivadas y hacer barrios en los viñedos».
La Ley de Uso del Suelo primero fue aprobada en Diputados el 28 de abril, luego de varias modificaciones, y tuvo que esperar hasta el 5 de mayo para que el Senado la sancionara. Se trata de una de las normas más postergadas desde que volvió la democracia, que finalmente encontró impulso real en la Legislatura el año pasado, y establece el ordenamiento territorial como procedimiento político-administrativo del Estado en la provincia y en los municipios con el fin de utilizar la planificación como instrumento para conciliar el proceso de desarrollo económico, social y ambiental.
Según el texto de la norma, se busca asegurar una «mejor calidad de vida para la población, en congruencia con los principios de equidad social y equilibrio territorial, tendientes a lograr un desarrollo sostenible y sustentable, valorar el territorio y sus recursos como base de la identidad cultural y de la competitividad provincial».
Además, la ley busca que se establezca la aptitud, capacidad de soporte de las localidades y las sinergias positivas y negativas para sustentar las actividades antrópicas actuales y futuras, y también plantea la promoción del desarrollo equitativo en toda la provincia, de las áreas urbanas, rurales y naturales en el oasis, y las zonas no irrigadas de las distintas cuencas hidrográficas y regiones existentes.




Dejá tu comentario