Kicillof impulsa amplia moratoria para afectados por la pandemia

Ambito Nacional

Es parte del plan de incentivo a la producción y el empleo. Alcanzará a los impuestos patrimoniales y busca beneficiar, entre otros, a microempresas y cooperativas. Agradeció respaldo de la oposición.

Axel Kicillof inauguró ayer el período parlamentario 2021 y anunció que enviará a Legislatura una batería de proyectos de fuerte impacto para lograr “el camino de la reactivación económica”. Según anticipó, la propuesta contempla una amplia moratoria general de impuestos patrimoniales que incluirá la condonación progresiva de intereses en función de la capacidad de pago del contribuyente, con mayores beneficios para los sectores más afectados por la pandemia del covid-19.

“Habrá también un plan de pago en Ingresos Brutos para agentes de recaudación”, adelantó Kicillof y confirmó además el impulso a un proyecto de ley de monotributo unificado que impactará en 810 mil monotributistas de la provincia que pagan Ingresos Brutos.

“Será una cuota fija mensual según la categoría de monotributo sin necesidad de presentar una declaración jurada mensual y sin la aplicación de retenciones. Es necesario que no estén complicados por la burocracia y que no tengan la necesidad recurrir a un contador”, subrayó.

Además, incluirá una línea de créditos con tasa bonificada por 56 mil millones de pesos.

Frente a un tercio de los legisladores y con un gabinete reducido como compañía, Kicillof abrió las sesiones legislativas en un marco atípico. Sin bombos, ni banderas y con menos aplausos de los acostumbrados. No es raro. La legislatura aún sigue siendo territorio hostil para el gobernador, quien este año tendrá la oportunidad de revertir la tortilla legislativa en las elecciones de medio término con el fin de lograr la gobernabilidad soñada.

“Se abre el camino de la vacunación y de la reactivación. Estamos en condiciones de recuperar lo perdido”, sostuvo antes de finalizar una alocución en la que se mostró medido y, por primera vez desde que asumió, más cerca de la idea de unidad que de la crítica partidaria.

Kicillof arrancó con ciertos desajustes en la oratoria, algo que fue pulido al escuchar los primeros aplausos tras referirse a que “la pandemia nos cambió la vida, pero no mató nuestros sueños ni objetivos”.

Como parte de las diferentes iniciativas que irá presentando en lo sucesivo, el gobernador dejó en claro que para iniciar el camino de la reconstrucción es necesario “terminar con una historia de injusticias” y que tiene “la firme decisión de recuperar los recursos que pertenecen a la provincia”.

“Nuestra provincia es la más rica, pero también es la más desigual. Esta riqueza está muy injustamente distribuida. Y tiene un estado pobre”, agregó.

Más lejos de la épica, y con el foco en lo que vendrá, Kicillof continuó la línea de lo anunciado horas antes por el presidente Alberto Fernández, manifestó que “no se puede vivir cobrándole tarifas a la gente que no puede pagar” y prometió que “vamos a desdolarizar las tarifas de los servicios públicos”. Lo hizo luego de mencionar algo de la herencia recibida durante los cuatro años de gestión de María Eugenia Vidal en los que aludió a los diferentes tarifazos sufridos por los bonaerenses. Minutos antes había celebrado que “esta pandemia por suerte nos tocó con un presidente que no dijo sálvese quien pueda”.

Vacunación y campaña

La mayor ovación llegó tras hacer referencia al sistema de vacunación que llevará a cabo la Provincia. “No pienso contratar a la Interpol para que esté al lado de cada jeringa”, sostuvo anticipando críticas por el control. “Hemos agregado un botón para denunciar a aquellos que no cumplan o que consigan vacunarse cuando no les corresponda”, sumó.

Se sabe que el oficialismo buscará sacar el mayor rédito político posible en lo referido a salud. Sin embargo, el último episodio de las vacunaciones de privilegio impactó fuerte. En ese sentido, el gobernador aseveró que “mi obligación es liderar un plan de vacunación que proteja a la poblacional. Si bien es un año electoral, la campaña con la que estamos obsesionados es la de vacunación”

Ante la atenta mirada de los ministros presentes, el mandatario provincial sentenció que “la provincia que algunos insisten en llamar inviable, va a cumplir un año con el sistema sanitario en pie”.

Comparativa con CABA

Kicillof no dejó pasar la oportunidad para cotejar la situación que atraviesa Buenos Aires con lo que se vive en la Ciudad y sostuvo que “cuando algo puede salir mal en la Provincia, está todo el día en la tele porteña”. Lo hizo antes de mostrar una jugada política de pertenencia: “los maestros no son nuestros enemigos. No están del otro lado”, manifestó. Y solapó diferencias con el gobierno de Horacio Rodríguez Larreta al afirmar que “no cortamos cintas. Hacemos las obras que no se ven desde afuera”.

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