29 de mayo 2012 - 21:36
Las provincias, obligadas a moderar reclamos a Nación
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Gobernadores alineados y opositores reconocen dificultades del Gobierno de Cristina de Kirchner para aumentar giros a provincias, en medio del enfriamiento general de la economía.
Ese abanico fue desde planteos de corto plazo -como el de reactivar partidas discrecionales frenadas en muchos distritos, con epicentro en los más distanciados del kirchnerismo- hasta pretensiones de mediano o largo plazo.
Ese último rubro anota desde la conformación de fondos especiales para enfrentar desequilibrios regionales o urgencias puntuales de una provincia, hasta la aspiración hoy utópica de discutir una nueva ley de coparticipación para apagar la voracidad de la Nación, que a fuerza de sucesivos parches en la ley se queda con cerca del 70% de la torta a repartir.
Sin embargo, y sobre todo en el caso de las provincias más cercanas a la Casa Rosada, reconocen que hoy por hoy los gobernadores deben hallar fórmulas propias para asegurar puertas adentro de cada distrito mayores ingresos y menores gastos, a la espera de que «con las nuevas medidas que impulsa el Gobierno nacional se recupere la actividad económica y, con ello, los niveles de envíos presupuestados».
Esa mirada tiene su correlato en la inusitada catarata de mandatarios que se lanzaron este año a la caza de recursos adicionales (vía la emisión de bonos o letras, la toma de préstamos o el aumento de impuestos), a la par de un mayor ajuste del gasto público.
Veamos algunas postales que surgen de las conversaciones que este diario mantuvo con los ministros de Economía subnacionales:
«Las provincias tiene gastos muy rígidos (la mayor parte para salarios), y dependen mucho de la coparticipación», advierte un ministro, mientras que otro remarca que «los incrementos en los envíos iban a ser del 24%, y hoy en el mejor de los casos están en el 20%».
Sin embargo, un ministro se encargó de defender la medida, «que también afecta los ingresos nacionales». «Está evitando la crisis de 2001 por la falta de reservas en el Banco Central, mientras hoy el mundo cae; si liberamos las importaciones y la venta de dólares podemos entrar en una crisis parecida a la de ese año», remarcó.
Hubo, no obstante, reparos. «Nación debería haber contemplado una asistencia especial para compensar esa pérdida de coparticipación y no perjudicar a las provincias», afirmó otro funcionario.
«Debe haber una sintonía fina dentro de cada provincia para contener el gasto, fortalecer los ingresos impositivos propios y no dar aumentos salariales mayores a los que podemos pagar», arengó un ministro de corte K.
En ese lote se anotan, por caso, remesas para cubrir rojos previsionales y para financiar viviendas (que en algunos distritos están siendo solventadas con recursos locales).
No obstante, desde algunas administraciones que sintonizan con el kirchnerismo aseguraron que el ritmo de los envíos no automáticos no decreció, «aunque sí se nota que no hay proyectos nuevos».
«No sufrimos quitas, pero lo cierto es que ya no conceden adelantos de coparticipación ni de ATN», aportó un colega de otro distrito.
«Que se discuta crecientemente en la Justicia el reparto, como el 15% que todavía se destina a la ANSES, demuestra que los valores de la calidad institucional están deprimidos», sostienen.



