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16 de marzo 2006 - 00:00

Más atractivos que nacionales

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Sobresalen entre los que más interés despiertan algunos títulos en pesos, como los BOGAR 21 y 11 de Río Negro, el Consadep tucumano y los bonos judiciales de Chaco (CCH1); así como el nuevo Aconcagua mendocino (M18) y los poscanje de Buenos Aires -estos dos últimos con emisiones en dólares y euros-, todos con tasas de retorno que oscilan entre 6% y 10%.
«Son 'perlitas' que están en el mercado y que si bien hay pocos, son muy demandados, porque tienen una rentabilidad mayor que los bonos nacionales», explica a Ambito Nacional Miguel Iribarne, presidente del fondo común de inversión Arpenta SA.
«Los bonos provinciales son muy interesantes por su rendimiento y porque presentan menor riesgo que los de Nación. Hay que recordar que el default nacional fue anterior al de las provincias», agrega Antonio Cejuela de la consultora financiera Puente Hermanos, que aclara: «En nuestro caso los utilizamos para elevar el rendimiento de una cartera, no como única inversión, salvo que se busque una posición de especulación».
El atractivo principal de estos títulos es que están ajustados por CER, una herramienta que ya no está permitida para nuevos títulos. De hecho, no está habiendo nuevas emisiones de deuda provincial, salvo en el caso de Neuquén, que está intentando colocar un bono con garantía hidrocarburífera.

A su vez, los consultores destacan que «las provincias están bastante ordenadas en sus cuentas públicas y si bien no es lo mismo cada distrito, algunos están teniendo superávit».
De los títulos mencionados se destacan los rionegrinos, que cuentan con ajuste a través del Coeficiente de Variación Salarial (CVS), que creció más que el CER en 2005, con una variación durante ese año de 22,96%. A su vez, estos títulos están habilitados para el pago de impuestos provinciales. En el caso del 11, que vence en febrero de 2008, la tasa de retorno es de 10%, mientras que en el 21, con vencimiento en 2018, es de 7%. A este porcentaje se suma el CVS.
Por su parte, en el caso de los bonos chaqueños, ofrecen una rentabilidad de 8% anual más CER, con el aliciente de haber sido emitidos con destino al sector judicial y esto da una seguridad extra ya que «es difícil que el Ejecutivo interfiera con el Poder Judicial en este terreno», según indica Cejuela. En tanto, los Consadep tucumanos ofrecen 6% de tasa de retorno más CER.
Luego están el mendocino Nuevo Aconcagua o M18, que es uno de los pocos emitidos en dólares por provincias, con un rendimiento de 10%, en tanto que los poscanje bonaerense en euros aún operan poco, a 7%.
Entre los límites que se pueden señalar para este tipo de bonos se encuentra la falta liquidez que tienen, es decir, la dificultad para negociarlos en el mercado. «No son líquidos porque el que los tiene quiere renta a largo plazo y no se desprende fácilmente de ellos. Se genera un mercado muy tomador, similar a lo que sucede con los títulos nacionales», explica Iribarne. «Compensan el buen rendimiento y el escaso riesgo con la poca liquidez», coincide Cejuela.
Sobre el futuro de estas opciones de inversión, se cree que seguirán siendo atractivas -aunque tenderán a nivelarse con las de Nación-, en la medida en que no surgirían nuevas emisiones con características similares, «pero siempre vistas como un factor para elevar rendimiento, no cómo única opción», aclara Cejuela.

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