24 de marzo 2004 - 00:00
Más problemas para Alperovich
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Sentado a la mesa con Miranda y el vicegobernador, Fernando Juri -otro peso pesado del PJ-, Alperovich selló una supuesta «paz interna» para «fortalecer la gestión».
Claro está que, según trascendió, no debatieron políticas sociales -tan necesarias para la provincia- sino cuestiones en torno a quién tendrá el poder en el partido de aquí al futuro. Igualmente, no hubo acuerdo y sólo convinieron en suspender un congreso del Justicialismo hasta nuevo aviso.
Con radicales
En paralelo, otro espacio de crisis de la gestión del gobernador lo enfrenta con sus ex correligionarios de la Unión Cívica Radical -Alperovich surgió a la política en el radicalismo y recién se afilió al PJ para postularse como gobernador en 2003-, cuya conducción le dedicó un duro documento acusándolo de supuestos hechos de «corrupción», «mal manejo de fondos» y, de paso, de «incontinencia verbal».
El escenario de cortocircuitos se completa, por caso, con el conflicto surgido en las últimas horas, luego de que se cuestionara a Alperovich por contratar los servicios de una agencia privada y extranjera de seguridad para cumplir tareas en la Casa de Gobierno y en la delegación provincial en Capital Federal.
En este marco, advirtieron desde la oposición que el Poder Ejecutivo violó la ley nacional de seguridad interior, y el mandatario se limitó a justificar su decisión en la necesidad de garantizar la privacidad de las actividades del gobernador, ya que la empresa en cuestión cumpliría tareas como la denominada «limpieza electrónica».




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