29 de diciembre 2003 - 00:00
“Ninguna provincia va a perder fondos”
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Periodista: Se avecina la discusión de la nueva ley de coparticipación, y ninguna provincia quiere resignar su cuota parte de los recursos federales...
Aníbal Fernández: Ninguna provincia puede perder fondos. La cláusula sexta de la Constitución reformada en 1994 establece claramente dos cosas: que la nueva ley debía ser sancionada en 1996, y estamos casi en 2004 sin esa norma, y que ningún distrito puede recibir menos de lo que tiene hoy. Pero es necesario que trabajemos en un esquema de premios y castigos. De tal forma que se garantice, esencialmente, que lo que se tiene no se pierda y que, a su vez, puedan incrementarse los recursos de acuerdo con el comportamiento fiscal.
P.: ¿La Nación está dispuesta a resignar parte de su porcentual para evitar que los distritos resignen fondos?
A.F.: No necesariamente. Estamos en una Argentina que crece y debemos prepararnos para crecer en serio. Todo lo que signifique crecimiento se puede redistribuir en las provincias de la mejor manera posible.
P.: Ese crecimiento redundaría en un aumento de la recaudación...
A.F.: Se habla de un crecimiento de 4% del Producto Bruto Interno (PBI), aun cuando el Presupuesto se armó sobre variables pesimistas. Si nosotros logramos más crecimiento, eso se traducirá en recaudación pura y genuina que también surgirá de la lucha contra la evasión.
P.: ¿Habrá una mayor distribución de Aportes del Tesoro Nacional (ATN) en 2004?
A.F.: Tratamos de ser lo más pulcros posible en este aspecto, para intentar llegar a los lugares que más necesitan de esos fondos...
P.: Desde la Casa Rosada, ¿cómo se observa el clima social en la Argentina?
A.F.: Es otro clima, no tenga dudas, aun sin que estén resueltos los temas de fondo. Todo el mundo está conteste con que la obligación que se autoimpuso el gobierno nacional (sin las presiones del FMI) es defender los intereses de los argentinos. Hace unos días, en un acto en el Salón Blanco, Kirchner decía que los organismos internacionales nos reclaman mejorar la situación del último acuerdo. Nosotros no estamos dispuestos a ceder. Primero se utilizaba el adagio de que la manguera (ajuste) tenía que chorrear hacia adentro y no para afuera. Ahora les toca el turno de regar un poco a los argentinos, y ése es el objetivo que perseguimos.
P.: Con la firma de los pactos fiscales, ¿el gobierno nacional está mirando hacia adentro del país, con las asistencias financieras a las provincias?
A.F.: Estamos consolidando políticas fiscales, monetarias y cambiarias que garanticen una estabilidad económica, un control del gasto, pero toda la inversión puesta en la cabeza de los argentinos. Los habitantes del país no pueden seguir pagando la vuelta en bote, necesitan respirar un poco, y nosotros estamos dispuesto a que eso suceda.
P.: Alperovich habla de poner alfombras rojas para alentar a los inversores, pero los empresarios cuestionan los piquetes...
A.F.: Los piqueteros son una realidad; no la podemos evitar. Es un emergente de un problema social. No hay que atacar los efectos, sino la causa. Los gobernantes debemos buscar soluciones a los problemas reales de la gente, que son la falta de trabajo, la pobreza y la indigencia; en resumen, la exclusión social. Cuando los vayamos reparando en conjunto, que los inversores se queden tranquilos, que el efecto desaparecerá solo.




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