13 de enero 2004 - 00:00

Otro hallazgo conmueve a San Pedro

En aquellas tierras de la llanura pampeana la adaptación evolutiva probablemente servía a los fines reproductivos de una especie que, de todas formas, no pudo evitar la extinción.

Lo que para el simple lector podría parecer algo sin importancia, es fundamental para el mundo científico y más aún, por supuesto, lo era para el gliptodonte que debía trasladar su tonelada, sus 3,20 metros de longitud y su 1,30 de ancho en cuatro patas sobre la tierra de la Edad Ensenadense.

En setiembre de 2003, José Luis Aguilar y José Ignacio Verdón, ambos integrantes del Museo Paleontológico de San Pedro, habían hallado restos de la coraza de un armadillo gigante del género Glyptodon en una tosquera ubicada a unos dos kilómetros del casco urbano de San Pedro.

Los fragmentos dieron la pista para excavaciones posteriores que culminaron en diciembre, cuando se localizó el esqueleto casi completo de un ejemplar que yacía en sedimentos aparentemente lagunares depositados hace unos 800.000 años.

Las tareas de extracción, realizadas por colaboradores del museo, debieron ser asistidas, en su etapa final, por una excavadora de la cantera debido a las dimensiones del animal.

La importancia del descubrimiento, más allá del altísimo grado de conservación del fósil, se reveló durante la etapa de limpieza del material.

En esos trabajos se detectó la presencia de unas
extrañas formaciones óseas en la zona pélvica del gran armadillo que formaban parte de un escudo que, aparentemente, habría protegido los genitales de estos pesados acorazados.

El esqueleto hallado en San Pedro se convierte en el
tercero encontrado en el país que conserva restos del escudo pélvico.

En 1999 se dieron a conocer investigaciones realizadas sobre dos ejemplares recuperados en cercanías de
Córdoba y Santa Rosa de Calamuchita.

Los restos allí estudiados, pertenecientes a individuos de la especie
Glyptodon reticulatus, fueron los primeros en demostrar la existencia de la coraza ventral en estos mamíferos.

El gigantesco armadillo hallado ahora en San Pedro no sólo confirma los estudios realizados en Córdoba, sino que extiende esta característica hacia otra de las especies del género
ya que este último ejemplar habría pertenecido a la especie Glyptodon munizi.

El fósil de San Pedro resulta
el más antiguo de los tres encontrados hasta el momento que conserva restos de esta adaptación y el primero en ser hallado en territorio de la provincia de Buenos Aires, dos datos que resultan de gran valor científico a la hora de revisar la historia evolutiva de estos grandes herbívoros.

• Especialistas

Para complementar el estudio del ejemplar recuperado, el personal del Museo Paleontológico de San Pedro contará con la colaboración de Eduardo Toni, especialista en mamíferos fósiles del Cuaternario perteneciente a la Facultad de Ciencias Naturales y Museo de la Universidad Nacional de La Plata.

Actualmente, los trabajos de restauración se encuentran en su etapa final y próximamente el ejemplar será montado para su exhibición en una de las salas del Museo Paleontológico Fray Manuel de Torres de la ciudad de San Pedro.

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