8 de marzo 2010 - 21:52
Parcial adhesión de provincias a nuevo secundario
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El ministro Mario Oporto inauguró ayer las clases en el nivel medio. Buenos Aires es el distrito que más avanzó en aplicar el nuevo plan.
La obligatoriedad de la enseñanza secundaria establecida por la ley de educación y la Asignación Universal por Hijo que establece como requisito presentar un certificado de escolaridad para acceder a ese beneficio, determinarán un incremento de la matrícula del nivel medio, que en la provincia de Buenos Aires estiman entre 50 y 60 mil alumnos. El director de Educación y Cultura bonaerense, Mario Oporto, afirmó que los edificios escolares en la provincia están en condiciones de absorber ese incremento: «Ningún chico se quedará sin vacante en la provincia», dijo.
Tanto desde el Ministerio de Educación de la Nación, como desde la provincia de Buenos Aires, coinciden en que los primeros indicios de los efectos de las reformas se verán en los índices de retención, es decir si la nueva escuela secundaria logra evitar el abandono.
En este sentido, una de las medidas considerada clave es dar participación a las organizaciones sociales y a los municipios de cada distrito en el seguimiento de los casos de ausentismo prolongado, una iniciativa que ya está siendo trabajada con éxito en 11 provincias con un grupo de 1.500 escuelas.
Otro de los objetivos es reducir hasta el máximo posible las horas libres, para lo cual desde el Consejo Federal se busca consensuar medidas tendientes a disminuir el ausentismo docente, considerado por los especialistas como un factor que desmotiva a los alumnos y favorece el abandono.
El ministro aseguró que «queremos ratificar la autoridad del docente porque la escuela está conducida por los adultos: aunque un docente no adquiere autoridad por sus títulos, sino por el respeto que tenga de sus alumnos».
La vuelta de un secundario de seis o siete años, según la provincia, con la posibilidad de obtener el título de bachiller o técnico, con más horas de matemáticas, lengua y lenguas extranjeras, son algunos puntos de las reforma al secundario.
También la vuelta de la figura del tutor para los chicos con dificultades en el aprendizaje y los acuerdos de convivencia que reemplacen gradualmente las amonestaciones.




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