19 de septiembre 2006 - 00:00
Pelea por uso de nombre electoral en Río Negro
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En Río Negro, tanto el Frente para la Victoria como el Partido para la Victoria se alinean con el kirchnerismo, pero mientras los primeros lo hacen con el senador Miguel Pichetto, presidente del bloque de senadores nacionales del PJ y candidato a gobernador para 2007, los segundos apoyan la coalición de partidos que suscriben la reelección del actual mandatario Miguel Saiz, uno de los más decididos radicales K en encuadrarse detrás de la candidatura presidencial de Néstor Kirchner.
Adversidad
En las últimas elecciones para legisladores nacionales de octubre pasado, el Frente para la Victoria de Pichetto y el diputado nacional frentegrandista Julio Arriaga se impuso en Bariloche por 12.000 votos. Esta adversidad electoral trata de ser revertida por Saiz mediante su alianza con el Presidente que le ha permitido estabilizar a la provincia y mantenerse al frente de la encuestas, después de haber encuadrado detrás de su candidatura al radicalismo provincial renuente, al principio, de convalidar esta alianza.
En el medio se produjo el pase del radicalismo hacia el kirchnerismo de Alberto Icare, actual intendente de Bariloche por el Partido Vecinal, quien por estos días padece un agudo cuadro de diabetes y cuya participación puede inclinar la balanza.
La resolución de la Corte rionegrina establece que «el Partido de la Victoria podrá emplear su denominación pero las boletas deberán estar perfectamente diferenciadas y ordenó al Tribunal Electoral Provincial que envíe las resoluciones pertinentes a Servini de Cubría «a los efectos que pudiere haber lugar». En su extenso fallo también consideró «que se agotó la cuestión y, en consecuencia la jurisdicción», aunque encomendó al Tribunal Provincial que tome las medidas tendientes para que se garantice «el cristalino ejercicio de elegir libremente en el cuarto oscuro y sin factores que lleven a confusión». También ordenó al tribunal inferior que «se extremen los recaudos para cumplir en forma diligente y urgente con lo (aquí) resuelto en atención al orden público electoral comprometido».
El conflicto jurisdiccional se mantiene desde principios de agosto cuando Servini de Cubría -no se entiende aún su intervención en extraña jurisdicción sin haber sido elevada su causa a la Cámara Federal Nacional Electoral- convalidó una presentación de Pichetto-Arriaga y le ordenó al Partido para la Victoria en Río Negro que «se ajuste a lo dispuesto por su par nacional» que también se alinea con el kirchnerismo, impidiéndole presentarse por afuera del FpV. Este fallo fue revocado por el Tribunal Electoral provincial lo que obligó al Frente a recurrir extraordinariamente. Si bien queda el último recurso a la Corte Suprema de la Nación, lo exiguo del plazo para las elecciones constituyentes en Bariloche, convertirá en abstracto cualquier resolución para esta compulsa, pero puede incidir en las generales del año que viene.




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