12 de septiembre 2008 - 00:00

Provincias encaran ajustes por deudas

La sangría financiera a la que el gobierno somete a aquellas provincias de signo político opositor forzó a cinco gobernadores a encarar un plan de ajuste, que impacta tanto en la obra pública como en imposibilidad de aumentar los salarios públicos en un contexto de inflación que en el interior duplica -en el mejor de los casos- el índice nacional del INDEC.
Corrientes, Santa Fe, Catamarca, Tierra del Fuego y, en cierto modo Córdoba, se ven obligadas a diseñar una nueva ingeniería para administrar las finanzas locales a la espera de que la Casa Rosada destrabe el envío de fondos comprometidos en el Presupuesto.
Hay, en rigor, casos más urgentes que otros. En la provincia de Catamarca, gobernada por el ex radical K Eduardo Brizuela del Moral, la decisión fue, por ejemplo, destinar los ingresos provenientes de las regalías mineras al cumplimiento de los planes de obra pública y vivienda.
En Tierra del Fuego, la arista Fabiana Ríos comienza a entender que no es posible mantener una postura independiente del gobierno nacional, habida cuenta de la
demora en la firma del Programa de Financiamiento Ordenado.

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Con la misma premura enfrenta la gestión otro ex radical K, el correntino Arturo Colombi, quien en las últimas horas denunció que Nación reasignó a urgencias propias partidas del Presupuesto 2008 que originalmente estaban destinadas a diversos planes y proyectos de esa provincia. Y adelantó que ante este escenario, la provincia realizaría algunos ajustes para contrarrestar la realidad nacional actual, que evidencia una desaceleración económica. Garantizó el pago de sueldos, pero dijo: «Es complejo hablar de aumentos salariales sin dinero fresco y sin el Programa de Asistencia Financiera firmado», dijo y amplió: «Estamos revisando el plan de ejecución del programa Gobierno Electrónico y el de algunas obras públicas para poder garantizar el normal funcionamiento de los pagos y, del mismo modo, salvaguardar el funcionamiento del Estado».
El santafesino Hermes Binner y el cordobés Juan Schiaretti comparten el mismo pataleo: ambos le reclaman a Cristina de Kirchner deudas en concepto de fondos previsionales; el primero por $ 300 millones y el segundo por cerca de $ 2.100 millones.
En el caso de Santa Fe, el gobierno también sostiene que hay otras deudas referidas a planes federales, cuya suma total alcanza a más de $ 1.000 millones.
En estos distritos, el impacto de los incumplimientos también motorizó el recorte de las jubilaciones más altas (Córdoba) y la necesidad de impulsar una drástica reforma impositiva, en ambos casos.
Son, en definitiva, las primeras señales de un riesgoso castigo que puede terminar arrastrando a otras provincias hacia una delicada situación de pronóstico reservado.

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