El escandaloso manejo que el INDEC les dispensó a los indicadores de inflación mendocinos de agosto generó nuevos cuestionamientos desde las provincias contra ese organismo nacional (aunque, en muchos casos, por lo bajo, para no gestarse el encono de Néstor Kirchner). Una de las voces más críticas se alzó desde Neuquén, tierra del candidato presidencial opositor Jorge Sobisch. «Es un error querer manipular estos datos cuando no se están atacando los problemas de fondo de la economía, que arrastran estos niveles de inflación», disparó el subsecretario de Finanzas Públicas, Marcelo Raimondo. «Lo sucedido con un dato de la provincia de Mendoza es un escándalo que no se había llegado a conocer hasta ahora», calificó, además de advertir que «esto genera una incertidumbre que termina preocupando mucho más a la población». El funcionario recordó que Neuquén, a través de la Dirección de Estadística y Censos, genera sus propios datos. «Pero de ninguna manera tienen un correlato con lo que está pasando a nivel nacional», puntualizó. «La tasa de inflación está en el orden de 16% a 18% real, que son los datos que tenemos para Neuquén y tienen prácticamente todas las provincias», evaluó Raimondo, contrastándolos con «los datos de 6% a 7% (anual) que registra el INDEC, que de ninguna manera reflejan lo que está sucediendo en el país.» San Luis es otro distrito desde donde surgen fuertes críticas hacia el organismo estadístico nacional. «A nosotros por ahora no nos tocan porque los tenemos advertidos. Saben que tenemos todo documentado y que los denunciaríamos», señaló Adrián Garraza, director de Estadística y Censos de la provincia. El distrito gobernado por Alberto Rodríguez Saá, candidato a presidente por el PJ disidente, es contemplado para la medición del IPC nacional y mostró en agosto un alza de 3,3%, la más alta del país. «No tenemos más inflación; lo que sucede es que decimos la verdad», señaló Garraza.
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