El escenario fue confirmado por fuentes de la filial local del Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU), que aseguraron ayer que es generalizado el malestar de los trabajadores en la región por un acuerdo sellado en Buenos Aires por el SOMU a nivel nacional con la Cámara de Armadores de Pesqueros Congeladores Argentinos. En paralelo, otro foco de conflicto afecta a yacimientos santacruceños, en este caso de la mano de obreros de la construcción ligados a las empresas de Pan American Energy y Sipetrol. Piquetes En el caso de Puerto Deseado, los cerca de 300 manifestantes instalaron piquetes por tiempo indeterminado en una quincena de plantas procesadoras de pescado, por lo cual los barcos no pueden descargar su producción, que ya fue previamente congelada en los buques, ni tampoco volver a salir para seguir pescando. Ayer, tres barcos permanecían varados en el puerto con sus bodegas llenas, mientras que otros 140 seguían en alta mar, aunque en algún momento deberán tocar ese puerto hoy sumido en el conflicto. «Los marineros no aceptarán volver a salir a pescar», advirtieron las fuentes. Si bien el malestar se arrastra desde hace tiempo, fue previsiblemente amplificado con esta nueva embestida tras el acuerdo logrado recientemente por los petroleros, que obtuvieron una suba del básico de 30%, con la venia de Néstor Kirchner, quien buscó así evitar nuevos contratiempos en materia energética. Según fuentes gremiales, ayer seguían las negociaciones con representantes de los gobiernos nacional y provincial, en un intento de superar las diferencias. En lo que respecta a los trabajadores de la construcción, en tanto, exigen la reincorporación de 25 trabajadores despedidos, mientras mantienen negociaciones con la Subsecretaría de Trabajo local y las empresas petroleras.
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