La propuesta -que contaría con el respaldo de algunos recaudadores de otras provincias, como Misiones, Tierra del Fuego, Tucumán, Santa Fe y Mendoza-, volvió a ser impulsada por el gobernador Felipe Solá durante un encuentro que mantuvo días atrás con el presidente de la Cámara de Diputados, Alberto Balestrini. Concretamente, se trata de la modificación de la Ley Penal Tributaria, y lo que pretende la Dirección de Rentas bonaerense es contar con la misma herramienta que la AFIP: poder pedir a la Justicia la detención de los grandes evasores, según reseñó ayer el diario «El Día». En el caso de la provincia, se apunta concretamente a los evasores de los impuestos a los Ingresos Brutos y Sellos, según indicó Montoya. Así, el objetivo de la norma es que el funcionario tenga los mismos poderes y atribuciones que el organismo recaudador nacional en lo referido a las penas de prisión para evasores. De acuerdo con lo que trascendió, el anteproyecto salido de las oficinas recaudadoras de la provincia establecería penas de hasta 7 años de prisión para aquellos evasores que mantengan deudas superiores a 100 mil pesos con el fisco provincial. Montoya fue a la carga con este proyecto, que ahora se pretende reflotar, luego de que un tribunal penal económico de capital federal le impusiera en diciembre la pena de prisión a un empresario por evasión agravada e insolvencia fiscal fraudulenta. Obstáculo La arremetida bonaerense deberá antes sortear un obstáculo: la posición de la AFIP. Si bien aún el organismo recaudador nacional no se expidió sobre el proyecto, versiones hablan de que algunos de sus funcionarios no estarían de acuerdo con otorgarles a las provincias esas herramientas. En el caso de la provincia de Buenos Aires, además, hay una cuestión extra: antes habrá que bajar los decibeles de la pelea en que ingresaron el titular de la AFIP, Alberto Abad, y el gobernador Felipe Solá, por los métodos recaudatorios utilizados por Montoya. En este sentido, ayer el ministro de gobierno, Florencio Randazzo, volvió a respaldar a Montoya y dijo que «nuestra provincia está haciendo un esfuerzo enorme para perseguir a los evasores». Calificó de «exitosa» la gestión del subsecretario de Ingresos Públicos y opinó que las declaraciones de Abad sobre el bonaerense «no fueron oportunas, y son injustas sobre todo porque en la provincia se está haciendo un esfuerzo enorme no solamente para la incorporación de tecnología para perseguir a los evasores, sino para generar una cultura de pago».
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