10 de febrero 2004 - 00:00

Solá convocará a plebiscito para reformar Constitución

Hace tiempo, casi desde el mismo momento en que asumió en reemplazo de Carlos Ruckauf, Solá amasa un deseo reformista pero cada vez que quiso apurar cambios tropezó con el recelo de sectores del PJ, y en ocasiones de la oposición, frente a sus propuestas.Ahora, aunque el escenario parece ser más propicio -hasta Eduardo Duhalde expresó un acuerdo genérico-, Solá pretende imponer un mayor ritmo. Por eso, ayer planteó su idea de plebiscitar la voluntad de los bonaerenses respecto de una reforma constitucional.
«Tanto en materia política como judicial yo considero que debería haber un plebiscito para que el ciudadano bonaerense pueda optar para que haya una reforma o no en la provincia de Buenos Aires», aseguró el gobernador durante una visita a Mar del Plata.
A simple vista inocente, la cita esconde un mensaje: llamar a un plebiscito antes que se redacte la reforma supone un «apriete» para aquellos que, manoteando el artículo 206° de la Constitución, dicen que cualquier modificación no podrá ser anterior a 2005.
Aunque sin dramatizar, en La Plata presumen que ésa es una maniobra para, «otra vez», demorar un plan de cambios. En su interinato 2001-2003 intentó reformas políticas pero
sólo consiguió que, a regañadientes, le aprueben el régimen de voto electrónico.
Por eso, aunque Solá no lo planteó formalmente, fuentes del gobierno confiaron que el cronograma que evalúa el gobernador prevé convocar a esa votación para el segundo semestre de este año. Y que esa consulta podría realizarse mediante el sistema de voto electrónico.
Esta vez, la oferta es más pretenciosa y, en consecuencia, menos digerible para los reacios a las reformas. El «speech» que comenzó a bosquejar el gobierno incluye, entre otras, las siguientes propuestas:
c Un texto promete incluir en la Constitución la revocatoria y caducidad de los mandatos de legisladores e intendentes. La revocatoria sería un mecanismo para remover a diputados y senadores que comentan faltas. En cuanto a la caducidad, lo que evalúan en el gobierno es fijar un límite a las reelecciones de los intendentes y legisladores.
«Si gobernador y vice sólo pueden tener dos mandatos, que con los demás pase lo mismo», es el argumento.
c Otros escritos -hay varios- proponen modificar el régimen de representatividad de la Legislatura. Por caso, uno de ellos (de los platenses
Juan Amondarain y Raúl Pérez) promueve crear 10 regiones electorales -a diferencia de las 8 actuales- que elijan 4 senadores cada una (3 por la mayoría y uno por la minoría) y diputados de acuerdo con la concentración de población. Con ese proyecto, el conurbano pasaría de dos secciones a tres regiones.
c También se promueve crear un tribunal de ética para juzgar, administrativamente, a los funcionarios. Esa mesa de juzgamiento está incluida -el plan original se gestó en la Secretaría de Modernización del Estado que ocupó
Florencio Randazzo- en un paquete ligado a la ética pública.
Hay, en paralelo, otras iniciativas más conocidas como la eliminación de las listas sábana e igualmente resistidas por sectores del peronismo.
Hoy, el G-8 bonaerense -la vice
Graciela Giannettasio y los legisladores Amondarain, Osvaldo Mércuri y Juan Garivoto, junto a los ministros Randazzo, Eduardo Di Rocco, Rafael Magnanini y José María González Fernández- se reunirá para apurar el debate sobre la forma y el contenido de la reforma.
Durante la tarde de ayer, luego del anuncio de Solá, en la residencia de La Plata, se avanzó en parte de esa discusión.

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