29 de diciembre 2003 - 00:00

Solá quiere que la Nación renegocie deuda bonaerense

En rigor, la autorización que está contenida en el proyecto de Presupuesto 2004 deja abierta la posibilidad de una renegociación nacional por si el gobierno local la considera la mejor solución a su default declarado en 2001.Según trascendió, la idea de que sea la Nación la que renegocie la deuda bonaerense cobró fuerza a partir de que el Ministerio que conduce Roberto Lavagna evaluara como positivo el hecho de poder manejar la mayor cartera de acreedores posible para las negociaciones.
De allí que inmediatamente pararan la oreja en otros distritos provinciales que hasta ahora negociaron sus deudas por cuenta propia como Santa Fe, que debe más de 2.400 millones de pesos.
Por otra parte, la iniciativa bonaerense fue vista en la provincia como un gesto de buena sintonía económica y política hacia el gobierno de
Néstor Kirchner, ya que admite como mejor negociador al equipo económico nacional que al propio ministro provincial Gerardo Otero.
 Totalidad
La deuda del gobierno de la provincia de Buenos Aires asciende a
2.300 millones de dólares en capital, pero con los intereses acumulados ronda los 3.000 millones de dólares.
Casi en su totalidad la deuda bonaerense fue contraída a través de la
emisión de bonos del Estado provincial nominados en euros adquiridos por pequeños y medianos inversores estadounidenses, italianos, alemanes y suizos.
Fue justamente su renegociación la que llevó al ministro de Economía,
Gerardo Otero, a una gira por Estados Unidos y Europa en la que prometió una propuesta concreta de pago para el primer semestre de 2004.
Fiel a los lineamientos negociadores de Nación,
el bonaerense transmitió a los acreedores que dicha propuesta debía ser
«sustentable» para la provincia, es decir, que no entorpeciera su crecimiento y por ende el mismo pago de la deuda.
En ese ítem, el gobierno de Solá recibe asesoramiento de
Crédit Swiss, entidad que acompañó a los emisarios bonaerenses en su gira internacional en la cual explicaron la situación económica y financiera de Buenos Aires y su proyección a fu-
turo.
Hasta ahora, la propuesta de reestructuración sería definida por un banco, al que se elegiría mediante una
licitación internacional en abril próximo. Pero ahora tomó mayor fuerza la posibilidad de que sea finalmente Nación la que determine las condiciones.
En efecto, la administración central ya efectuó una propuesta a los acreedores de los bonos nacionales
basada en una quita de 75%.
La deuda bonaerense está en default desde diciembre de 2001, cuando el entonces presidente
Adolfo Rodríguez Saá declaró en cesación de pagos a todo el país.
Hasta este punto la administración provincial mantuvo negociaciones independientes de la Nación respecto de su deuda externa.
Sin embargo, el proyecto de Presupuesto 2004 enviado al Parlamento por Solá establece que, si la refinanciación de la deuda finalmente es acordada con los acreedores externos por el gobierno nacional, la provincia garantizará su pago afectando a ese fin «los recursos tributarios coparticipables que le correspondan».

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